
Alonso Mejía. Estados Unidos y Cuba cerraron este miércoles en La Habana un día histórico de acercamiento diplomático, con una discusión centrada en temas migratorios, para preparar el restablecimiento de relaciones diplomáticas después de medio siglo de distanciamiento y conflictos políticos.
“La naturaleza productiva y colaborativa de la discusión de hoy (ayer miércoles) prueba que, pese a las claras diferencias que persisten entre nuestros países, Estados Unidos y Cuba pueden encontrar oportunidades para avanzar en nuestros intereses mutuamente compartidos”, dijo a la prensa Alex Lee, jefe de la delegación norteamericana en el diálogo migratorio.
A su vez, la jefa de la delegación cubana, Josefina Vidal, saludó el “constructivo” diálogo migratorio efectuado la víspera de una reunión dedicada al restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
Sin embargo criticó que Estados Unidos mantenga la Ley de Ajuste Cubano de 1966 y la política de actual de privilegio hacia los emigrantes ilegales de la isla.
“A pesar de las medidas eficientes tomadas por los servicios de ambos países, la persistencia de la política de pies secos/pies mojados y la Ley de Ajuste Cubano, contradicen la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios”, dijo Vidal.
Lee dijo que Washington mantendrá la Ley de Ajuste, que concede a los cubanos privilegios que no tiene ningún otro inmigrante en Estados Unidos, así como la política de pies secos/pies mojados, aplicada en los últimos 20 años, que permite a los cubanos ilegales que pisan territorio estadounidense quedarse legalmente en ese país, pero no a los capturados en el mar, quienes son devueltos a la isla.
Vidal criticó a Washington de estimular la deserción de médicos cubanos que cumplen misiones en terceros países, lo que calificó como un “robo de cerebros”.
Hoy abordan apertura de relaciones diplomáticas
Las delegaciones de Estados Unidos y Cuba abordarán hoy jueves el restablecimiento de relaciones, con la participación de la subsecretaria de Estado para el hemisferio occidental, Roberta Jacobson, quien llegó este miércoles a la isla, convirtiéndose en el funcionario estadounidense de mayor rango que visita Cuba en 35 años.
Las conversaciones serán a puertas cerradas en el Palacio de Convenciones de La Habana, cinco semanas después de la histórica reconciliación anunciada por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro el 17 de diciembre pasado.
Ambas partes deben fijar la hoja de ruta para la normalización de relaciones y la reapertura de embajadas, para dar fin a un distanciamiento iniciado en 1961, en la época de la llamada Guerra Fría entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética.
La Habana centrará su discusión en dos aspectos principales: el embargo económico y la permanencia de Cuba en la lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo, lo que dificulta a la isla la captación de créditos internacionales.
Washington dijo que la revisión de la lista “está en proceso” y que Cuba podría ser retirada antes de la reapertura de embajadas.
Asunto de relevancia es el levantamiento del embargo económico, que sólo puede ser suspendido por el Congreso, dominado por la oposición republicana, renuente hasta ahora al acercamiento entre ambos gobiernos.

