“Vamos a proceder a una reforma migratoria radical y profunda en los próximos meses con el fin de eliminar este tipo de restricción”, dijo Alarcón al sitio digital Rebelión (rebelión.org). Desde que triunfó la Revolución Cubana, hace medio siglo, existen restricciones para viajar, pero miles de cubanos emigran ilegalmente de la isla cada año de forma peligrosa y en precarias embarcaciones. Más de 30.000 emigran legalmente.
Desde 1966, los cubanos tienen derecho a residencia automática al llegar a Estados Unidos, que además otorga anualmente en La Habana unas 20.000 visas a emigrantes. Para viajar al exterior, los cubanos requieren un permiso de salida que, a un costo de 150 dólares, se otorga por 30 días prorrogable 10 veces, luego de lo cual debe regresar o pierden el derecho a residir en su país.
Alarcón justificó que “existe también otra explicación a esas restricciones: la necesidad de proteger nuestro capital humano. La formación de médicos, técnicos, profesores, etc., cuesta muy caro al Estado cubano y Estados Unidos lo hace todo para privarnos de estas riquezas humanas”
El parlamentario dijo que la reforma favorecerá también a los cubanos emigrados, que necesitan un permiso de ingreso. Afirmó que “se trata ahora de una emigración económica cuyo interés fundamental es mantener un vínculo pacífico con su país de origen”.
“Cerca de medio millón de cubanos instalados fuera de nuestras fronteras nos visitan cada año. La inmensa mayoría de la emigración cubana tiene una relación normal con su patria de origen”, dijo Alarcón. El Periódicocr

