Allan Madriz | EP. Una mujer costarricense tuvo que ser sacada de su casa de habitación, después de que un grupo de vecinos le apedrearon la vivienda después de que se dieran cuenta que había sido confirmada con COVID-19.
Según explicó el presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Alexander Solís, el caso se desarrolló en el este de la provincia de San José, por lo cual tuvo que ser trasladada a un centro de aislamiento.
“En su localidad, cuando ella fue diagnosticada como caso positivo, en su localidad le apedrearon y le iban a quemar la casa, entonces por protección a su vida, fue llevada a un centro de atención”, explicó Solís.
Esta es una de las razones por las que la CNE toma la decisión de llevar personas a estos centros de aislamiento, como las condiciones físico sanitarias de la vivienda y que sea un riesgo para su seguridad o su familia.
El jerarca del CNE explicó que el centro de atención de personas con COVID-19 en San José tiene una capacidad 60 personas, y que actualmente hay 15 personas de nacionalidad guatemalteca, nicaragüenses, salvadoreños y costarricenses.

