George Rodríguez EP. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH) exhortó este jueves, en una resolución sin precedente, al gobierno de Venezuela, a aceptar ayuda humanitaria internacional para hacer frente a la escasez de alimentos y medicinas que golpea a la población.
La resolución –la primera que el consejo ha aprobado desde 2006 respecto a la crisis de Venezuela-, titulada “Protección y promoción de los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela”, fue aprobada con el voto favorable de 23 de 47 países miembros, mientras siete se pronunciaron en contra y los otros 17 se abstuvieron.
La escasez de alimentos ha generado el aumento de los casos de malnutrición, mientras que la falta de medicamentos y otros insumos médicos plantea el riesgo de brotes de enfermedades erradicadas –o bajo control- a nivel regional sudamericano, advirtió el consejo con sede en la ciudad suiza de Ginebra.
También expresó “la profunda preocupación” internacional ante las “graves violaciones de los derechos humanos en el contexto de la crisis política, económica, social y humanitaria” que registra Venezuela, y formuló una advertencia respecto a lo que describió como impunidad generalizada imperante en el país.
Los estados tienen la obligación de promover y proteger los derechos humanos, agrego, en términos generales, el organismo creado en 2006, en reemplazo de la Comisión de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos (1946-2006).
La resolución fue severamente criticada por el embajador de ese país en el consejo y otras agencias de Naciones Unidas con sede en Ginebra, Jorge Valero.
Se trata del “comienzo de una escalada intervencionista” para derrocar al gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, con miras al establecimiento, en ese país sudamericano, de “un mecanismo de tutela” externo, afirmó.
Según Valero, los países promotores de la resolución son instrumentos de Estados Unidos y de Israel contra el gobierno de Maduro.
Por su parte, al hablar en nombre de los países que lideraron la promoción de la resolución -Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Paraguay, Perú-, el embajador peruano, Claudio de la Puente, explicó que, lejos de ser una acción injerencista, la iniciativa apunta a “dar voz a millones de venezolanos que padecen una crisis humanitaria”.
De acuerdo con diversos cálculos, aproximadamente dos millones de venezolanos se han desplazado, vía terrestre, a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, causa de la severa crisis sociopolítica de Venezuela.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.
