Allan Madriz| EP. Tras los allanamientos realizados por la Fiscalía este jueves para recabar pruebas por casos de denuncias de aparentes abusos sexuales de sacerdotes contra menores de edad, la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR) emitió un comunicado de prensa en horas de la tarde.
Fiscalía allana Curia Metropolitana y Conferencia Episcopal para recabar
En la nota dada a conocer este jueves por el secretario adjunto de la CECOR, presbítero Mauricio Granados, la Conferencia Episcopal censuró y rechazó el comportamientos de los agentes judiciales, denunciando fuerza excesiva e intimidación contra varios funcionarios.
Una de las acciones denunciadas por los representantes de la Iglesia Católica es que varios colaboradores fueron encerrados en un salón y no se les permitió “rezar el Rosario”.
“Habiendo sido los funcionarios recluidos a un aposento del edificio, éstos decidieron rezar el Rosario, lo cual les fue impedido por los funcionarios judiciales, y mostrando total irrespeto a su libertad religiosa, los agentes pusieron música a alto volumen para impedir la oración de los funcionarios, misma que no dejaron finalizar porque los trasladaron a otro salón”, señala el comunicado.
Asimismo, aseguran que los agentes judiciales realizaron destrozos materiales en el edificio, a pesar de que “había disponibilidad de colaborar” con las investigaciones realizadas por las autoridades.
“Pese a que los funcionarios se mostraron con la mayor disposición de colaborar y suministrar los materiales que fueran requeridos, amenazaron de palabra y condujeron a nuestros funcionarios, dándoles el trato de personas peligrosas y los mantuvieron incomunicados”, añade la nota.
Otra de las quejas de los representantes de la Iglesia Católica es la supuesta filtración a los medios de comunicación de información que contenían los documentos retenidos por las autoridades.
Finalmente, desde la CECOR afirman que “no han pagado por el silencio de los denunciantes” en ninguno de los casos que son investigados por las autoridades judiciales. El comunicado de prensa es firmado por los obispos de la Conferencia Episcopal.
Los casos que son investigados refieren al expedientes 18-000854-0994-PE, en el que figura como imputado el sacerdote Mauricio Víquez Lizano, por el presunto delito de violación calificada. Además de la denuncia penal, el religioso cuenta con 8 denuncias canónicas.
Las autoridades intentan también conseguir mayores datos para añadir a la causa 19-000569-0175-PE, en contra de Manuel Guevara Fonseca, sacerdote sospechoso de delito de abuso sexual contra persona menor de edad.
La semana anterior la Diocésis de Alajuela confirmó del conocimiento de cinco casos de sacerdotes ligados a abusos sexuales en contra de menores de edad. Los casos habrían sido referidos al tribunal eclesiástico, como pide la normativa de la Iglesia Católica.