El Colegio de Ciencias Económicas advirtió que el acceso al crédito sigue siendo uno de los principales retos para las microempresas del país. De las 156.851 que necesitan financiamiento, solo tres de cada diez logran obtenerlo, principalmente por la falta de avales, garantías e historial financiero.
El análisis, basado en la Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares (ENAMEH) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), también reveló que un tercio de los créditos se destina al pago de deudas y al abastecimiento de inventarios, lo que limita la capacidad de crecimiento de estos negocios.
“Resulta relevante señalar que en estas empresas el crédito no se está destinando a bienes duraderos, sino a cubrir necesidades operativas de corto plazo y obligaciones financieras existentes. Esta situación puede comprometer la sostenibilidad y supervivencia de las microempresas, al limitar su capacidad de crecimiento y generar un ciclo creciente de endeudamiento”, explicó Luis Vargas Montoya, economista del Colegio.
El estudio identificó que 32 de cada 100 microempresas recurren a créditos personales, cuyas tasas de interés oscilan entre el 14% y el 35%, frente al 5% y el 15% de los créditos empresariales y productivos. Además, el 52,1% desconoce la existencia del Sistema Nacional de Banca para el Desarrollo (SNBD).
Otro dato relevante es que cerca del 20% utiliza financiamiento informal, incluidos los préstamos «gota a gota», que presentan tasas de interés usurarias y métodos de cobro basados en la coerción y la violencia.
“Tenemos el reto de generar más y mejores opciones de crédito para las microempresas, que es una de las principales condiciones para promover su supervivencia y crecimiento”, señaló Vargas.
El economista destacó que estas empresas generan 785.495 empleos y planteó reforzar la Banca para el Desarrollo y aumentar los recursos destinados a avales y garantías para ampliar el acceso al financiamiento productivo.