El exmagistrado y exministro Celso Gamboa Sánchez, actualmente detenido en el centro de máxima seguridad La Reforma, solicitó al juez del Tribunal Penal de San José la celebración de una audiencia oral para exponer personalmente los argumentos con los que se opone a su extradición a Estados Unidos y a la extensión de su detención provisional.
Gamboa cumple dos meses de detención mientras la Embajada de EE. UU. formaliza la solicitud de extradición, tras ser capturado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) el 23 de junio de 2025. Sus abogados solicitaron al tribunal que se le permita ejercer el derecho a ser oído de manera privada y oral antes de que se decida sobre la prórroga de su reclusión.
La petición de ampliar la medida cautelar también abarca a otros dos costarricenses con procesos de extradición en curso: el exconvicto por narcotráfico Edwin Danney López Vega, alias Pecho de Rata, y el presunto lavador de dinero Jonathan Álvarez Alfaro. La Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales (OATRI) del Ministerio Público gestionó la extensión de la detención a solicitud de Estados Unidos.
Los tres enfrentan cargos en la justicia estadounidense por conspiración para traficar drogas y por la fabricación y distribución de cocaína con intención de importarla ilegalmente a EE. UU., según el expediente de extradición emitido por el Tribunal para el Distrito Este de Texas, en Dallas.
La DEA vincula a Gamboa como presunto líder regional del Cártel del Golfo de México, responsable de operaciones de narcotráfico en Centroamérica y con nexos con el Cártel de Sinaloa (México) y el Clan del Golfo (Colombia). López Vega cuenta con antecedentes por narcotráfico y legitimación de capitales, mientras que Álvarez Alfaro es señalado como presunto cabecilla de una red de lavado de dinero.
El juez a cargo del caso concedió un plazo de tres días a los defensores para manifestar su postura respecto a la continuidad de la detención de los extraditables. La detención provisional, inicialmente solicitada por la Embajada de EE. UU. por dos meses, vence a finales de la próxima semana.

