George Rodríguez EP. La permanencia de la periodista Lucía Pineda, en prisión en Nicaragua, constituye una afrenta a la democracia, planteó, este domingo, el canciller costarricense, Manuel Ventura.
El ejercicio responsable del periodismo no debe castigarse, planteó Ventura, un día antes del juicio a llevarse a cabo en Managua, la capital de Nicaragua, contra Pineda, periodista nicaragüense quien también posee nacionalidad costarricense.
“Ningún periodista debería ser enviado a prisión por ejercer responsablemente su labor”, expresó Ventura, un ex juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien advirtió que, “cada día en la cárcel, de Lucía Pineda, es una afrenta a los valores democráticos, a la libertad y los derechos humanos”.
El canciller lamentó, igualmente que centenares de personas, incluida Pineda, sean mantenidas en prisión por haber participado en manifestaciones callejeras pacíficas y otras actividades cívicas de oposición al gobierno encabezado por el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.
“Costa Rica, que siempre denunció los ataques a la libertad de expresión y en contra de los periodistas en Nicaragua, deplora y lamenta que continué la privación de libertad de la señora Lucía Pineda y de otras personas que aún permanecen en prisión”, aseguró Ventura, citado en un comunicado de la cancillería costarricense.
El ministerio informó, asimismo, que el cónsul general de Costa Rica en Nicaragua, Oscar Camacho, aseguró que, si bien sus solicitudes de presencia consular costarricense en el juicio contra Pineda no fueron respondidas, el personal diplomático a su cargo monitoreará el proceso judicial por los medios de los que disponga.
“Aun cuando físicamente no nos permitan permanecer en la sala de la audiencia, seguiremos por los medios posibles, atentos del caso y pendientes de lo que ocurra”, planteó Camacho, también citado en el texto ministerial.
Desde el 21 de diciembre –fecha de la detención de Pineda- doce notas fueron presentadas a autoridades nicaragüenses –jerarcas de la cancillería y el Ministerio de Gobernación, así como judiciales y del sistema penitenciario-, solicitando autorización para visita consular, para conocer el estado de saludo y las condiciones en que se encuentra la periodista, lo mismo que para tener presencia en el proceso judicial, pero ninguna generó respuesta, informó la cancillería costarricense.
Entre esas solicitudes, figuran por lo menos tres de índole verbal, según la información oficial.
Camacho –quien recibió, la semana pasada, a Lucía Ubau, madre de la periodista detenida- formuló entonces una de las solicitudes de presencia consular en el proceso judicial, “pero como en otras oportunidades, con absoluto menosprecio de normas entre las naciones contenidas en la Convención de Viena sobre los asuntos diplomáticos y consulares, las solicitudes no han sido respondidas”, informó la cancillería.
Además de las gestiones cumplida por Camacho, el gobierno costarricense ha expresado, reiteradamente, solidaridad con Pineda, y ha condenado la detención de la periodista.
En tal contexto, en diciembre, cuando se conoció la información de la detención de Pineda, el presidente costarricense, Carlos Alvarado, de profesión periodista, condenó la acción.
“Como Presidente, pero también como periodista, deploro la escalada de represión y la persecución a la prensa que en estos momentos vive Nicaragua”, dijo Alvarado, en alusión a la violenta crisis sociopolítica que registra el, país centroamericano limítrofe con Costa Rica, y expresó preocupación “por el grave deterioro de los derechos humanos en Nicaragua”, además señalar que “abogo por el pleno respeto a las libertades de todas las personas”.
Por su parte, y más recientemente, Ventura se reunió, el 11 de febrero, en la Casa Amarilla –la capitalina sede de la cancillería costarricense-, con la madre de la presa política, y con Alejandro Ubau, tío de la profesional, a quienes aseguró que el gobierno de Alvarado persistiría en las gestiones para resguardar la integridad física y el debido proceso de la periodista.
Pineda y otros cuatro integrantes del personal periodístico y administrativo del canal noticioso independiente 100% Noticias, fueron detenidos la noche del 21 de diciembre, durante el allanamiento, llevado a cabo por agentes policiales y parapoliciales, en las instalaciones centrales del medio, en Managua.
De los cinco detenidos, solamente Pineda y Miguel Mora, respectivamente, jefa de Prensa y director del canal, permanecen recluidos y a la espera de juicio, acusados de cargos tales como terrorismo e incitación al odio, procesos que han registrado dos postergaciones.
Los respectivos juicios, que estaban programados para comenzar el 25 de enero, fueron recalendarizados para seis días después, y, luego, para el 18 de marzo.,
Junto con los dos periodistas, fueron arrestados entonces otros tres integrantes del personal de 100% Noticias –Verónica Chávez, esposa de Mora y directora ejecutiva de la emisora, el chofer Joseph Hernández, y el controlista de sonido Gustavo Cerna-.
Chávez fue liberada horas después, mientras que Hernández y Cerna fueron excarcelados el 5 de enero.
De acuerdo con lo denunciado por Chávez, en conferencia de prensa inmediatamente después de su liberación, los ejecutores del allanamiento actuaron sin orden judicial, y se comportaron violentamente, causando daño severo en el interior de las instalaciones, además de que sustrajeron equipo electrónico.
Por su parte, el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), suspendió la señal de la estación de televisión.
El encarcelamiento de Pineda y Mora se enmarca en la violenta crisis sociopolítica nicaragüense que, estallada el 18 de abril, ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que decenas de miles de nicaragüenses –entre ellos, numerosos periodistas- emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado de ser masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-, la que está actualmente centrándose en periodistas y medios de comunicación independientes lo mismo que en organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos.

