Aarón Chinchilla EP. | Tras un fallo del Tribunal Supremo y luego de 19 meses de condena, el expresidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva salió de la prisión federal de Curitíba.
La salida se dio posterior a que el órgano judicial determinara que la prisión de una persona condenada antes de que agotara todos los recursos ante la Justicia (situación en la que se encontraba Lula) resultaba “inconstitucional”.
Ante ello, la defensa del expresidente presentó el pedido de excarcelación, el cual fue apoyado en el fallo del Tribunal Supremo de Brasil (STF) y ratificado por el juez federal Danilo Pereira, que decretó la libertad inmediata de Lula.
Minutos después que se conociera la resolución, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) publicó un vídeo en el que se le ve haciendo ejercicio en la cárcel de Curitiba, con la canción “Eye of Tiger”, inmortalizada en la cultura popular por la película Rocky.
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Posteriormente, ante una multitud, el expresidente abogó por su inocencia, diciendo que creía que “la dignidad no se compra en un centro comercial, feria o bar” y que sus acusadores, entre ellos, Jair Bolsonaro lo habrían lastimado.
“Queridos compañeros y compañeras, no tienen dimensión de lo que significa para mi estar hoy aquí con ustedes (…) El amor ganará. El odio no ganará en este país”, fueron las primeras palabras que emitió Lula al salir del prisión.
En abril de 2018, Lula fue arrestado en Curitiba por orden del entonces juez Sérgio Moro, ahora Ministro de Seguridad Pública y Justicia del gobierno de Jair Bolsonaro. Posteriormente, recibió una condena de ocho años, diez meses y veinte días por corrupción, la cual fue confirmada en tercera instancia, pero aún resta la resolución de su última apelación presentada ante la máxima Corte.
Da Silva, de 74 años, se desempeñó como presidente brasileño desde 2003 hasta 2011.
