
Redacción | EP. A primeras horas del domingo circuló la noticia que el juez brasileño, Rogério Favreto, aceptó el hábeas corpus presentado por diputados del Partido de los Trabajadores, en el que pedían que el expresidente, Luiz Inácio Lula, da Silva fuera liberado por no haber fundamento jurídico para su detención.
La medida de Favreto, suspendía la ejecución de la pena de 12 años y un mes por el caso de corrupción alrededor de un departamento de Lula en San Pablo. El juez reiteraba el “inmediato cumplimiento de la decisión desde inicio de la mañana del presente día”.
Sin embargo, casi después de conocerse la decisión, el otro juez, Sergio Moro, quien condenó a Lula, aseguró que Favreto es “incompetente” para tomar la decisión, acrecentando la incertidumbre.
“Si un actor o autoridad policial cumple la decisión de una autoridad absolutamente incompetente, estará incumpliendo la orden de prisión emitida por el colegiado del Tribunal Regional Federal de la 4ta región”, manifestó Moro en un comunicado.
De igual manera, el juez federal João Pedro Gebran, involucrado en los procesos del caso de corrupción Lava Jato, determinó que no debe cumplirse la decisión tomada por Favreto de liberar al expresidente brasileño.
“Determino que la autoridad y la Policía Federal de Paraná se abstengan de practicar cualquier acto que modifique la decisión colegiada”, manifestó Gebran al medio brasileño Globo.
Gebran es uno de los jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre, corte que condenó a Lula en segunda instancia a 12 años por corrupción pasiva y lavado de dinero.



