George Rodríguez EP. El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), cardenal Leopoldo Brenes, formuló este sábado un llamado a orar por las personas encarceladas en el marco de la violenta crisis sociopolítica que hace más de seis meses golpea a ese país centroamericano.
“Roguemos, al Señor, por todas las personas privadas de su libertad en la actual crisis sociopolítica, para que se respete su dignidad como personas, sin venganzas, sean tratados con verdadera justicia”, expresó Brenes, arzobispo de Managua, en un mensaje audiovisual de poco más de medio minuto de duración.
Es necesario que la sociedad nicaragüense supere la polarización en la que se encuentra, indicó el religioso.
Es necesario que, “en nuestra nación, caminemos sin odios, hacia una sociedad de libertad, reconciliada, y fraterna”, agregó.
El arzobispo invocó, al cierre del breve mensaje, a la Virgen María –la patrona de Nicaragua-.
“María, madre de la Iglesia: ruega por nosotros”, expresó.
El mensaje, titulado “Por los privado de libertad”, es parte de una campaña lanzada por la Arquidiócesis de Managua, iniciativa denominada “Juntos oremos”.
El llamado, con fondo musical de piano, incluye, al inicio, una cita bíblica: “Para ser libres, nos liberó Cristo”.
La campaña eclesiástica se enmarca en la violenta crisis sociopolítica estallada el 18 de abril, a causa de un decreto presidencial que apuntaba a reformar el sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
El retiro, días después, del decreto, determinó que la masiva protesta popular en desarrollo se enfocase en la actual exigencia de que Ortega y Murillo renuncien a sus respectivos cargos.
La respuesta de la pareja gubernamental ha consistido en intensificar la represión tanto policial como parapolicial.
En los algo más de seis meses de violencia gubernamental antiopositora, 528 personas han perdido la vida, 4,102 han sufrido heridas -105 de las cuales presentan lesiones permanentes-, y 1,609 fueron secuestradas y desaparecidas -123 de las cuales fueron ubicadas, mientras se desconoce el paradero de las otras-, según cálculos de la opositora Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).
La dramática situación también ha causado daño de consideración a la economía nacional, lo que, según diversos cálculos, incluye el cierre de un alto número de medianas y pequeñas empresas, y la consecuente pérdida de cientos de miles de empleos.
Asimismo, ha determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la vecina Costa Rica -donde más de cuarenta mil personas han solicitado refugio-.



Alonso Mejía.