George Rodríguez EP. El autoproclamado presidente interino venezolano, diputado opositor Juan Guaidó, confirmó, la mañana este domingo, su inminente regreso a Venezuela, y convocó, para el lunes, a una movilización a nivel nacional.
Guaidó, quien cumple, hace una semana, una gira por Sudamérica, ratificó así el anuncio que formuló un día antes, en Ecuador, en el sentido de que, desde ese país, se apresta a regresar a Venezuela, no obstante el riesgo de ser detenido en territorio venezolano.
“#Venezuela Tal y como dije ayer, anuncio mi regreso al país”, escribió el opositor, en la red social Twitter, y agregó que “convoco al pueblo venezolano a concentrarse, en todo el país, mañana a las 11:00 am”.
Los detalles organizativos serán dados a conocer en redes sociales opositoras, indicó, además.
“Atentos a las redes oficiales, estaremos informando puntos de concentración #VamosBien porque vamos todos. ¡Vamos Venezuela!”, precisó.
En conferencia de prensa conjunta con el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, en una base militar en el sector de la balnearia ciudad de Salinas, en la sudoccidental provincia de Santa Elena, el diputado opositor, quien preside la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- venezolana, informó sobre su decisión de inminente vuelta a Venezuela.
“Anuncio mi regreso a casa, desde Ecuador”, dijo, durante ese diálogo con periodistas, e informó, asimismo, sobre la inminente realización de masivas manifestaciones en oposición al régimen del cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, “porque vienen días complejos”.
Respecto al considerable riesgo de que sea detenido, una vez de regreso en territorio venezolano, Guaidó declaró, la mañana del sábado, aun en Buenos Aires, a la agencia informativa argentina Infobae, que, de ocurrir, esa acción generaría una fuerte reacción, no solamente local sino a nivel de la comunidad internacional.
“Creo que no hay dudas: habría un levantamiento popular e internacional”, advirtió.
Guaidó cumple, en Ecuador, la quinta etapa de la gira sudamericana que inició, el 23 de febrero, en Colombia, donde, en un punto de la frontera entre ese país y Venezuela, participó en el intento opositor por introducir ayuda humanitaria a territorio venezolano, esfuerzo frustrado por la represión de fuerzas de seguridad maduristas.
Dos días después, en Bogotá, la capital colombiana, se reunió con el derechista presidente de ese país, Iván Duque, y participó en la XI Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de Lima, bloque regional americano que condenó el bloque a la ayuda de emergencia.
La segunda escala fue Brasil, con cuyo presidente, el ultraderechista mayor retirado Jair Bolsonaro, dialogó, el jueves en Brasilia, la capital nacional, sobre la dramática situación humanitaria venezolana, para trasladarse, un día después, a Asunción, la capital de Paraguay, y reunirse con el derechista presidente Mario Abdo.
A continuación, Guaidó se trasladó a Argentina, donde, en Buenos Aires, la capital nacional, dialogó con el también derechista presidente Mauricio Macri.
El dirigente opositor se desplazó, el sábado, a la occidental ciudad costera ecuatoriana de Guayaquil –el principal centro económico nacional-, para trasladarse a Salinas, hacia el sur, donde se reunió con Moreno.
Guaidó ha señalado, reiteradamente, que la gira regional apunta a consolidar apoyos con miras a dar solución a la dramática situación humanitaria venezolana, cuya terminación pasa por el fin del régimen madurista.
La crisis socioeconómica, política, y de seguridad venezolana ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido aproximadamente 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, incluyendo Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.


