George Rodríguez EP. El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) resolvió este jueves desconocer la legitimidad del nuevo período presidencial (2019-2025) iniciado por el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.
La resolución fue aprobada por 19 de los 33 países miembros participantes en la sesión extraordinaria que el organismo llevó a cabo para abordar la crisis socioeconómica, política y de seguridad que hace años afecta a ese caribeño país sudamericano.
Los votos en contra fueron seise, y las abstenciones sumaron ocho.
El consejo decidió “no reconocer la legitimidad del período del régimen de Nicolás Maduro a partir del 10 de enero de 2019”, indicó el organismo continental, en el texto que contiene nueve puntos resolutivos.
También planteó la necesidad de llevar a cabo una nueva votación presidencial transparente y con monitoreo internacional.
El consejo aludió así al hecho de que la mayoría de los países americanos considera que la elección presidencial llevada a cabo en mayo de 2018 no reunió las condiciones para ser considerada como válida, entre otros motivos, por la escasa participación de partidos políticos.
En ese sentido, resolvió “hacer un llamamiento para la realización de nuevas elecciones presidenciales con todas las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y legítimo, en una fecha cercana con presencia de observadores internacionales”.
Además, llamó a la adopción de las medidas diplomáticas y afines necesarias que ayuden al restablecimiento de la democracia venezolana.
Al respecto acordó “urgir a todos los Estados Miembros e invitar a los Observadores Permanentes de la OEA, a adoptar, de conformidad con el derecho internacional y su legislación nacional, las medidas diplomáticas, políticas, económicas y financieras que consideren apropiadas para contribuir a la pronta restauración del orden democrático en Venezuela”.
Asimismo, señaló la necesidad de atender la crisis humanitaria generada por el éxodo de millones de venezolanos quienes huyen, hacía países principalmente latinoamericanos, de la crisis en su nación de origen.
Al respecto, resolvió “invitar a los Estados Miembros (de la OEA) y a los Observadores Permanentes a implementar medidas para atender la crisis humanitaria en Venezuela y en los Estados afectados, mediante el apoyo a las organizaciones internacionales y regionales apropiadas”.
La reunión del Consejo Permanente se llevó a cabo en la sede de la OEA, en Washington, mientras en Caracas, la capital venezolana, Maduro era juramentado para ejercer su segundo mandato presidencial consecutivo.
La sesión en la OEA y la juramentación de Maduro se enmarcaron en el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, quienes se han desplazado a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, a causa de la severa crisis de Venezuela.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.


