Eliannys Padra | EP. El próximo 23 de abril se cerrará de manera definitiva el asilo del Hospital Nacional Psiquiátrico, que en algún momento llegó a acoger, de manera permanente, a unas mil personas con enfermedades mentales, siendo así el lugar con el mayor número de recluidos.
El asilo empezó a funcionar a finales del siglo XIX y fue conocido como “Hospital de dementes” y “Hospital Nacional de Locos”.
En su mayoría, las personas que vivían allí eran abandonadas por sus familiares por sus creencias y concepciones erróneas de las enfermedades mentales.
La clausura de este centro ha sido un largo proceso que inició hace unos 20 años cuando el Gobierno del país firmó la Declaración de Caracas y se comprometió, junto al resto de los países de América, a cerrar los asilos de personas con este tipo de padecimientos y así iniciar labores para promover la inserción familiar y comunitaria de los pacientes.
Desde aquel entonces, el país había venido trabajando progresivamente en lograr esta meta, sin embargo, fue en 2016 cuando se aceleraron los traslados de las personas hacia albergues, familias y residencias de larga estancia para personas de la tercera edad.
De los casi mil pacientes que estuvieron internados en el Hospital Nacional Psiquiátrico, actualmente faltan por ubicar 35, 11 de ellos son adultos mayores.
DATO: El Hospital Roberto Chacón Paut, en La Unión, otro centro psiquiátrico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), también se encuentra en el proceso de cierre.
Los salones en los que antes se asilaba a estas personas ahora serán utilizados para dar atención a jóvenes que desarrollan enfermedades mentales tempranas a causa del consumo de drogas, casos que cada vez se ven con más frecuencia.
Asimismo, lo recursos se utilizarán en programas que este hospital ha estado desarrollando y que son de carácter ambulatorio, como atención a niños con autismo, así como de capacitación para que los familiares de adultos mayores con algún tipo de demencia desarrollen la capacidad de cuidarlos.

