Tanto por la impotencia que siente por su desconocimiento de las leyes y sus derechos, como por el abuso y la manipulación del cual ha sido víctima por parte de los dirigentes de su Asociación de Desarrollo Comunal, Cámara de Turismo y políticos.
Es importante saber, que tanto la señora Lorella Williams de Cabinas Heliconias, como sus vecinos Omar Cook y Dennis Clarke de Cabinas Bucus y Something Different, respectivamente, afrontan procesos judiciales por supuestas violaciones a las leyes ambientales, que protegen los Refugios de Vidas Silvestres, por cuanto se encuentran viviendo en el Refugio de Vida Silvestre Gandoca -Manzanillo.
Este es un asunto de una naturaleza muy distinta a la de los pobladores de Puerto Viejo y Cahuita, quienes se encuentran afectados por la Ley 6043, por encontrarse en ocupación de áreas consideradas como parte de la Zona Marítima Terrestre.
Por lo anterior, tanto la ley de moratoria vigente como los dos proyectos de leyes expedientes 18.592 y 18.593, promovidos por la Diputada Carolina Delgado, no tienen nada que ver en absoluto con la situación de las citadas familias de Manzanillo.
Sin embargo, han sido distraídos por sus dirigentes, con el lobby por la aprobación de los citados proyectos de leyes (Regulación de las Construcciones y Ciudades Litorales), en lugar de proporcionarles una eficiente asesoría legal en los procesos que se les siguen en los Tribunales de Bribrí.
Es de reconocer, que entre ellos, el señor Dennis Clarke es el único que cuenta con una asesoría legal adecuada, y en virtud de ello, su situación legal es mucho menos delicada que los demás.
Es totalmente inconcebible, que muchas de estas familias se han presentado a las audiencias de los tribunales ayunas de asesoría legal, solas, sin representación legal, y mucho menos una barra de apoyo afuera de los Tribunales. Pero sí han sido llevados hasta Cuesta de Moras para hacerle barra a las leyes de la Diputada Carolina Delgado. Así no se vale. Eso es abuzar de la ignorancia de la gente.
Lo que si entiendo bien claro, es que el problema de los pobladores de Manzanillo nace con la creación del REGAMA mediante promulgación del Decreto 16614-MAG del 29-10-1985, donde por razones desconocidas e inexplicables, los límites del Refugio incluyeron a un poblado urbano existente por casi un siglo.
Si el Refugio hubiera sido creado exclusivamente para darle albergue y protección a la exhuberante vidas silvestres de la región, me incomodaría pero no tanto.
Ese Refugio también sirve como albergue silencioso de las inversiones de muy conocidos apellidos de nuestro país, entre los que se encuentran los De Santi, Picado, Arias, Pacheco, Carazo, Rossi, etc. Además, de una larga lista de inversionistas extranjeros acaparando entre ellos miles de hectáreas.
Quisiera dejar muy claro, que en ningún momento cuestiono la legitimidad de sus inversiones y el derecho que tuvieron en hacerlo. Estamos en un país de libre empresa con derecho a la propiedad privada y eso hay que respetarlo.
Pero lo que sí encuentro deplorable, insincero y de muy poca sensibilidad social y moral, es el haberle dado sus espaldas a los pobladores de escasos recursos económicos, que han sido víctimas de sus inversiones y proyecto de creación de una Refugio. Como es posible que esta gente no tenga una debida representación legal financiada por ADECOMAGA. Así no se vale señores millonarios.
Por todo lo anteriormente expuesto, el problema de los pobladores costeros de Manzanillo, Cantón de Talamanca, es parte íntegro del problema de manejo del Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, hasta tanto no se promulgue una nueva ley, que excluya el poblado de la Reserva.
Ante tales circunstancias, la lógica sugiere que la Asociación de Desarrollo Integral de la Comunidad de Manzanillo, debería de estar trabajando de la mano con ADECOMAGA, organización representativa de los habitantes del REGAMA, y en apoyo del proyecto de Ley presentado por el Diputado Walter Céspedes para corregir los linderos del REGAMA. —
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