Allan Madriz | EP. Con tan solo 19 años, el limonense Bryan Solano Beckford, alcanzó el sueño que ha tenido desde muy pequeño, que un equipo de las Grandes Ligas de la MLB le ofreciera una oportunidad.
El joven prospecto costarricense estampó su firma con la franquicia de los Astros de Houston, para integrarse a la academia del equipo en República Dominicana, según se dio a conocer este jueves 30 de marzo en el Parque Antonio Escarré.
Según señalan los expertos, Solano cuenta con un brazo derecho prodigioso, es espigado, de buen físico y posee una raza ganadora, algo fundamental para triunfar en un deporte de tanta élite en los Estados Unidos.
La Federación Costarricense de Béisbol (FCB) indicó que el costarricense se desplazó a Nicaragua por un período de año y medio, donde estuvo puliendo su técnica en las academias de Carlos Levy y Álvaro Montalván.
“Es un prospecto de brazo rápido, con dos tipos de picheo, el slider y la recta. Llegó con problemas de velocidad, 87 millas y a su edad tenía como mínimo que llegar a 90. Después del entrenamiento en todo este tiempo logramos a que lanzara a 92 millas”, afirmó Montalván, uno de los apoderados del tico.
Los Astros enviarán al pelotero costarricense a República Dominicana como primer escalón del proceso hacia las Mayores. El 15 de abril deberá estar en la lomita con el equipo y lanzar en la Liga de Verano.
Para alcanzar el sueño de jugar en las Grandes Ligas, Solano deberá redoblar esfuerzos y superar las diferentes etapas: clase A, Doble A y Triple A.
Para la FCB, el paso que dará Solano impulsará a que más chicos se entusiasmen con la disciplina.
¿Quién es Bryan Solano?
Bryan Solano creció en Cieneguita, Limón, donde conoció ahí la alegría de agarrar un bate y una manilla, descubriendo la pasión por el deporte del béisbol.
“Recuerdo que inicié en el béisbol a los 11 años, primero jugando en la playa, luego tuve mi primer entrenador Rikcy Lackwood. Probé en diferentes posiciones, pero realmente lo que me gustaba era lanzar”, destacó Solano.
Solano, quien tiene tres hermanos, perdió a su padre a los 14 años, por lo que destaca la labor realizada por su madre para sacarlo adelante a él y al resto de su familia.
Tras su paso por Nicaragua, el costarricense reconoce que lo más duro todavía está por venir, ya que deberá superar etapas para mantenerse en los Astros y esperar la posibilidad de jugar algún día en las Mayores.

