La Corte Plena reeligió este lunes con 21 votos a Carlo Díaz Sánchez como fiscal general de la República, en una decisión que garantiza su continuidad hasta octubre de 2030 y mantiene abierto el pulso político e institucional entre el Ministerio Público y el Poder Ejecutivo.
el apoyo obtenido rpor Díaz refleja las distancias entre el Gobierno de Laura Fernández y la figura de Rodrigo Chaves, con la cúpula del Poder Judicial.
La reelección se produce en medio de fuertes tensiones entre la Fiscalía y el oficialismo, particularmente por las investigaciones judiciales que involucran a figuras cercanas al gobierno de Laura Fernández y a su ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves.
Durante su comparecencia ante los magistrados, Díaz defendió la independencia del Ministerio Público y advirtió que no cederá ante presiones políticas.
“No vamos a ceder, eso se lo garantizo, ante ninguna pretensión populista”, manifestó el fiscal general, según declaraciones publicadas por Teletica.
Un pulso que no termina
La continuidad de Díaz representa un revés político para los sectores oficialistas que han cuestionado su gestión y promovido públicamente su salida.
Chaves ha mantenido una confrontación sostenida con el Ministerio Público, al que ha acusado de actuar con motivaciones políticas, mientras Díaz ha defendido la autonomía de las investigaciones judiciales.
La decisión de Corte Plena también adquiere relevancia porque los magistrados optaron por resolver la continuidad del fiscal sin abrir un concurso público para el puesto.
Con su reelección, Díaz tendrá cuatro años adicionales para dirigir investigaciones de alto impacto político, combatir el crimen organizado y responder a los cuestionamientos sobre la eficacia del Ministerio Público.
El escenario plantea una nueva etapa de tensiones institucionales, en momentos en que las relaciones entre el Ejecutivo y el Poder Judicial permanecen marcadas por acusaciones y cuestionamientos recíprocos.
La Corte decidió mantener a Díaz. El oficialismo tendrá que convivir con un fiscal general cuya permanencia ha cuestionado abiertamente.

