Donald Trump decidió enfilar sus ataques retóricos contra el Papa León XIV, tras los llamados a la paz en Oriente hechos por el pontífice, lo que ha desatado una ‘furia épica’ reflejada en los posteos de Truth Social, la red del mandatario.
En una de sus declaraciones más crudas hasta la fecha, el presidente Donald J. Trump ha cuestionando no solo la gestión eclesiástica de León XIV, sino su legitimidad y su capacidad de liderazgo.
“El Papa León es DÉBIL ante el Crimen, y terrible para la Política Exterior”, escribió Trump, agregando que el Pontífice ha perdido el rumbo al centrarse en críticas contra Washington en lugar de atender los problemas internos de la fe.
Otro de los ataques punzantes de la declaración fue la insinuación de que el Papa León XIV fue una elección puramente estratégica y no espiritual, y que claro, es Papá, gracias. Trump
“León debería estar agradecido porque, como todo el mundo sabe, él fue una sorpresa impactante. No estaba en ninguna lista para ser Papa”, afirmó Trump, añadiendo que la Iglesia lo seleccionó únicamente porque es estadounidense y eso podría influir en la política estadounidense.
“Lo pusieron allí porque era estadounidense… pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el Presidente Donald J. Trump”, agregó.
Contradicciones y “doble moral”
Trump también acusó al Papa de hipocresía, recordando las restricciones sufridas por las iglesias durante la pandemia, un tema que aún resuena con fuerza en su base electoral.
“Habla del ‘miedo’ a la Administración Trump, pero no menciona el MIEDO que la Iglesia Católica… tuvo durante el COVID cuando arrestaban a sacerdotes, ministros y a todos los demás”, fustigó el presidente, subrayando que mientras él defiende la libertad religiosa, el Papa se reúne con figuras que él considera enemigas de la Iglesia.
El mandatario criticó duramente los vínculos del Papa con sectores demócratas, mencionando específicamente a David Axelrod, a quien llamó “un PERDEDOR de la Izquierda, que es uno de los que quería que los feligreses y clérigos fueran arrestados”. Para Trump, el hecho de que el Pontífice mantenga estos diálogos es una prueba de que ha abandonado su misión espiritual:
“León debería poner sus cosas en orden como Papa, usar el Sentido Común, dejar de complacer a la Izquierda Radical y enfocarse en ser un Gran Papa, no un Político”.
El llamado a la paz frente a la “Victoria Aplastante”
Mientras el Papa León XIV reiteraba este fin de semana su llamado a la paz, pidiendo desde San Pedro que se detenga la “idolatría del poder” y el rearme nuclear, Trump defendió su derecho a actuar unilateralmente basándose en su mandato popular.
“Estoy haciendo exactamente lo que fui elegido para hacer, EN UNA VICTORIA APLASTANTE”, recordó el presidente, enfatizando que sus acciones en Venezuela e Irán son parte de su promesa de proteger a los ciudadanos estadounidenses.
“No quiero un Papa que piense que es terrible que Estados Unidos haya atacado a Venezuela”, sentenció.
La respuesta del Pontífice
Por su parte, el Papa León XIV, en su habitual encuentro con la prensa durante su vuelo hacia África este lunes 13 de abril, mantuvo su postura de no confrontación directa, aunque firme en sus principios.
“No tengo miedo de la administración Trump… Seguiré hablando fuertemente contra la guerra”, declaró.
El Pontífice insistió en que su responsabilidad es con el Evangelio y no con las encuestas de aprobación o las críticas políticas, concluyendo que la Iglesia debe ser siempre una voz para los que no tienen voz en medio de los conflictos bélicos.
Esta fractura deja al mundo ante un escenario inédito: un presidente de los Estados Unidos desafiando abiertamente la autoridad moral del Vaticano, mientras el primer Papa de su misma nacionalidad se convierte en su principal crítico en la arena internacional.

