Opinión¿Y qué diantres pasa con el dólar?

¿Y qué diantres pasa con el dólar?

-

- Publicidad -

cinco colonesLuis Paulino Vargas Solís*

En el transcurso de pocas semanas el precio del dólar ha aumentado más de 30 colones, es decir, una depreciación de alrededor del 6%. Como es comprensible esto suscita interrogantes e incertidumbre, frente a lo cual intentaré aquí algunas respuestas.

El trasfondo estructural del problema

Durante el último decenio, la evolución de la economía costarricense ha estado significativamente influida por los flujos de capitales extranjeros. Desde antes de 2008, esas entradas habían aumentado muy considerablemente. Durante la fase aguda de la crisis económica mundial –especialmente 2009- se frenó y revirtió esa tendencia. Sin embargo, ésta rápidamente se recompuso una vez que la fase de pánico pasó. Incluso, hacia 2012 se percibió un agudo aceleramiento de las entradas de capitales.

Publicidad

El mar de fondo que subyace a esto tiene que ver con la sobreabundancia de capitales a escala mundial, los cuales se canalizan adoptando formas diversas. Algunos van hacia la producción en la forma de inversión extranjera directa. Muchos otros tienen una orientación predominante especulativa y financiera, sin que necesariamente sean del tipo llamado “capitales golondrina”. Así por ejemplo, a lo largo de 2012 los bancos públicos y privados se endeudaron en dólares para alimentar sus colocaciones crediticias. También el gobierno de la república vendió bonos de deuda externa para ayudarse a financiar su déficit.

En breve: estamos moviéndonos en el contexto de un capitalismo dominado por un poderoso sesgo financiarizado, el cual se hace sentir fuertemente en nuestra economía, particularmente en virtud de su total apertura a los flujos de capitales.

Otras condiciones internas, aparte esa apertura total, favorecieron la llegada de capitales. Entre estas, las relativamente altas tasas de interés locales. Esto último en parte obedece a condiciones del mercado financiero local, proclive a la extracción de rentas por medio de las tasas de interés. Pero lo fundamental viene de afuera y tiene que ver con la vigencia en Estados Unidos, Europa y Japón de las tasas de interés más bajas de toda la historia.

A su vez ello ha sido resultado de la política aplicada por los bancos centrales más poderosos del mundo, en especial la Reserva Federal estadounidense. Para enfrentar la crisis que empezó en 2007, e intentando promover la recuperación de las economías, se optó por mantener las tasas de interés en cero, y con ese fin se desarrolló una acción agresiva encaminada a inundar de dinero (liquidez) la economía mundial.

Una política de ese tipo ya se había aplicado durante los años 2002-2005 y fue en ese contexto en que se incubó la burbuja hipotecaria que condujo a la crisis que estalla en 2007. Posteriormente, esa estrategia ha sido retomada y radicalizada, hasta límites jamás vistos con anterioridad.

 ¿Qué ha cambiado?

Dos modificaciones han acaecido: (a) a mediados de 2013 la Reserva Federal anunció un cambio en su política, lo cual conduciría eventualmente a una reducción de la liquidez y un aumento en las tasas de interés; (b) en concordancia con lo anterior, desde fines de 2013 la Reserva Federal empieza un proceso gradual de reducción de los montos de dinero que inyecta mensualmente: de $85 mil millones a $75 mil millones, y luego a $65 mil millones. Este proceso seguramente continuará, en parte porque la economía estadounidense ha mejorado un poco; y, en especial, porque la Reserva Federal intenta frenar las burbujas –sobre todo en las bolsas de valores- que su política expansiva ha propiciado.

Por ahora, las tasas de interés en Estados Unidos siguen bajísimas y aun no se recoge liquidez, sino tan solo se reduce el monto de la que se lanza cada mes. Es decir, aún no hay cambios objetivamente importantes. Pero si hay un importante cambio psicológico, cuyos efectos son muy reales: los capitales van de retorno hacia Estados Unidos.

Ello empezó a sentirse desde hace meses en muchas de las principales economías del sur, cuyas monedas registraron importantes depreciaciones. A Costa Rica, la resaca le ha llegado con cierto rezago, pero de fijo vino para quedarse. Hasta en el mejor de los casos, y al menos por algún tiempo, las entradas de capitales serán menores. El tipo de cambio no retornará a los 500 colones.

En breve: estamos entrando en una nueva fase de una crisis económica que va dando tumbos por el mundo sin lograr encontrar salida. Parece que ahora la tormenta se desplaza hacia los países del sur que, hasta ahorita, eran los que mejor la capeaban.

Pero no es ello algo de lo que debamos sorprendernos: la forma como el mundo rico enfrentó la crisis que inició en 2007, incentivó el desplazamiento de masas colosales de capitales hacia el sur, lo cual creaba condiciones para que en un determinado momentos estas economías enfrentaran una situación de volatilidad e incertidumbre. Bastaba –como ya ocurre- que en el norte cambiaran las cosas, para que cambiase la dirección de los flujos de capitales y, con ello, la situación en los países del sur.

El temporal nos agarra a descubierto

Relativamente al dólar, el colón costarricense ha estado sobrevaluado. No es un proceso reciente, sino más bien un movimiento acumulativo a lo largo de varios años. Como tendencia general, empezó a darse desde finales de 2005. Se revirtió parcialmente durante la fase aguda de la crisis mundial (2009), en virtud de que durante ese lapso se dieron importantes salidas de capitales. Pero luego el proceso retomó su camino…hasta inicios de 2014.

Ese revaluación del colón ha sido el resultado combinado principalmente de dos factores: la estabilidad del precio del dólar (que por muchos meses se quedó pegado en 500 colones) y la inflación que, en general, es más alta en Costa Rica que en los países con los que se comercia. Un colón fuerte relativamente al dólar afecta la sostenibilidad de las actividades exportadoras y turísticas (en especial empresas pequeñas y medianas de capital nacional) como también las que compiten en el mercado nacional con productos importados. A la vez, ello permitió abaratar las importaciones y contribuyó a mantener baja la inflación, no obstante lo cual durante estos últimos años el poder adquisitivo real de los salarios tendió a deteriorarse.

Y, sin embargo, un colón sobrevaluado implicaba que la economía costarricense estaba viviendo por encima de sus reales posibilidades. De hecho, como indiqué, ello desfavorecía actividades productivas importantes, mientras posibilitaba financiar importaciones excesivas recurriendo a capitales extranjeros de muy incierto comportamiento.

Ahora estamos entrando en una fase de ajuste que no tenemos claro adonde nos llevará. De momento el Banco Central tiene suficientes reservas monetarias como para impedir una devaluación abrupta y desordenada. Y, sin embargo, hay factores que podrían complicar el proceso:

(a) en relación con los importantes montos de crédito colocados en dólares y asignados a clientes que ganan en colones;

(b) el nivel de endeudamiento en dólares –que desconocemos qué tan importante sea- en que han incurrido los propios bancos;

 (c) también podrían incidir factores externos, particularmente si alguna de las economías “grandes” sometidas a mayores presiones en sus tipos de cambio –los casos de Argentina y Turquía y, en menor grado, Sudáfrica, India y Rusia- pudieran entrar en crisis y dieran con ello lugar a un movimiento de pánico mundial. No podemos olvidar tampoco las negativas consecuencias que podría tener un abrupto aterrizaje en China, si estallase la burbuja crediticia e inmobiliaria gestada en ese país durante los últimos años.

En todo caso esta fase de ajuste tiene ganadores: las exportaciones, el turismo, las actividades productivas que compiten con importaciones. Quizá ello ayude a restablecer el dinamismo de esas actividades y a generar más empleos. He ahí la faceta positiva. La negativa se hará sentir sobre los amplios sectores asalariados ya que, con toda seguridad, la inflación será más alta (y seguramente las tasas de interés también) y, entonces, el deterioro del poder adquisitivo de los ingresos más pronunciado. Por lo tanto, habrá, al menos durante una primera fase, un agravamiento de la desigualdad social.

Pero, en fin, mucho depende de que el Banco Central logre mantener bajo control la devaluación. Si esta llega a agudizarse y desordenarse, las consecuencias económicas podrían ser muy negativas, incluso devastadoras, porque ello provocaría grave incertidumbre, lo que eventualmente paralizaría la inversión y frenaría la economía.

*Economista, catedrático de la Universidad Nacional.

Artículo publicado bajo el mismo título en el blog sonarconlospiesenlatierra

📬 Manténgase informado
Reciba gratuitamente las noticias más relevantes de Costa Rica directamente en su correo.
Suscribirme gratis
- Publicidad -
Redacción El Periodico CR
Redacción El Periodico CRhttps://elperiodicocr.com/
Edición central: Somos un medio de comunicación digital costarricense conformado por un equipo de periodistas, profesionales de la comunicación comprometidos en informar, educar e incentivar la participación de la ciudadanía. Creemos en la independencia editorial como garante de transparencia de nuestra labor.

Últimas noticias

La perpetuidad en el poder: amenaza silenciosa para la democracia

La perpetuidad en el poder constituye una amenaza para la democracia cuando la permanencia de los liderazgos deja de depender de la voluntad libre de las personas afiliadas y comienza a sostenerse mediante mecanismos que dificultan la alternancia, restringen la competencia o debilitan los controles institucionales

El clan Bolsonaro y la reinvención de la derecha en América Latina

Por Rafael Rojas. Historiador y ensayista cubano, residente en México. Licenciado en Filosofía y doctor en Historia. Profesor e...

Demencia: un desafío mundial en rápido aumento

Por Joseph Chamie, demógrafo, consultor independiente y exdirector de la División de Población de las Naciones Unidas.PORTLAND, Estados Unidos...

Costa Rica, el faro democrático de Centroamérica que se apaga

Por José Denis Cruz. Periodista nicaragüense exiliado en España. Miembro de la Asociación Centroamericana para la Democracia y el...
- Publicidad -

¿Cómo frenar el auge de la extrema derecha?

Por Andrés Velasco Economista, académico, consultor y político chileno. Fue ministro de Hacienda durante todo el primer gobierno de...

Evolution Free Zone destaca como la mejor Zona Franca de las Américas y entra al Top 10 Global

Con tan solo dos años de operación, Evolution Free Zone, es reconocida como la Mejor Zona Franca de Las...
- Publicidad -

Te puede interesarRelacionado
Recomendado para ti