Aarón Chinchilla EP. | El diputado del Frente Amplio (FA) Jose María Villalta, consideró que el despliegue por parte de la Fuerza Pública (FP) a las afueras de la Universidad Nacional (UNA) para levantar el bloqueo y despejar vías es “desproporcionado e innecesario”.
A través de redes sociales, el legislador consideró que, a pesar del acuerdo que llegaron el Gobierno y las Universidades sobre el Fondo Especial para el Financiamiento de la Educación Superior Universitaria Estatal (FEES), “los estudiantes tienen todo el derecho de continuar manifestándose”
Además de las dudas que genera el acuerdo, quedan muchos temas pendientes de ser discutidos y resueltos como la necesidad de garantizar una distribución equitativa de los recursos para las sedes regionales o la pretensión del Gobierno de imponer en la Constitución una regla fiscal más agresiva que acabaría con la negociación del FEES. Pero parece que en vez de escuchar al estudiantado y buscar el diálogo, la Rectoría de la Universidad Nacional y el Gobierno han decidido imponer su decisión a la fuerza con represión dentro y fuera del campus.
En la misma línea, Villalta consideró que el operativo para levantar los bloqueos que se mantienen frente a “la Nacional” son “absolutamente desproporcionados e innecesarios”.
Posteriormente, en declaraciones a ElPeriodicocr, el frenteamplista señaló que el conflicto de las partidas del FEES fue totalmente inecesario con la universidades, “violando la legislación” y en relación a la manifestación que se vive a las afueras de la Universidad Nacional (UNA), aseguró que “se debería respetar su derecho legítimo a estar en las calles“.
Uno esperaría que la administración de las universidades entable un diálogo sincero con el movimiento estudiantil y atienda sus demandas. No estoy diciendo que se tiene que mantener la protesta de forma indefinida sino que las autoridades deberían escucharlos. Las universidades tienen grandes cuentas pendientes y más allá del acuerdo firmado, el conflicto se genera por grandes errores de los rectores. El movimiento sale en respuesta de fallos y situaciones como el abandono de las sedes regionales. Esa cuenta pendiente está, debe atenderse con los estudiantes y no tirando gases o a la Policía .
Incluso, el congresista consideró que, con la actuación de los oficiales de la Fuerza Pública a las afueras de la UNA, se pueden encontrar similitudes con las violentas manifestaciones que se viven en Chile y en otros países de América Latina.
Hay un despliegue policial desproporcionado. Es innecesario, injustificado. Con uso injustificado de la fuerza. Esa manifestación de fuerza y de poder que se vio, con un contingente o batallón de policías rodeando la rectoría de la UNA es inadecuada. Hay un conflicto social y gran descontento estudiantil, que debería ser tratando de entender a los estudiantes (…) La forma de abordar eso, más allá que uno coincida con todos los estudiantes, no es con garrote sino con diálogo. Hay paralelismos con lo que pasa en otros países como Chile. Esto es una incongruencia del Gobierno que decía promover la participación ciudadana, pero termina reprimiendo estudiantes y eso es contraproducente, ya que termina agravando el conflicto.
Villalta sentenció afirmando que los estudiantes “no son delincuentes”.
Ellos ejercen su derecho, ciudadanía, denunciando cosas que les afectan con su proceso de educación. Cuando se hacen estos despliegues de mandar tantos contigentes, se muestra su incapacidad de dialogar. Se supone que la universidad promueve que tengan conciencia crítica, pero cuando deciden serlo, les tiran la policía y los reprimen. No se soluciona nada garroteando estudiantes.
