George Rodríguez EP. La ayuda humanitaria recibida esta semana, de la República Popular China, contribuye a vencer el bloque económico impuesto por el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, a Venezuela, afirmó, en declaraciones publicadas este sábado, el vicepresidente venezolano para Asuntos Económicos, Tareck el Aissami.
“Estamos venciendo el pretendido cerco, el bloqueo, que han emprendido la administración de Trump, y el títere diabólico de aquí, de Venezuela”, dijo El Aissami, en alusión, en el segundo caso, al autoproclamado presidente interino venezolano, diputado opositor Juan Guaidó.
Lo expresado por el vicepresidente coincidió con el mensaje que, en la red social Twitter, escribió el cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, respecto a la ayuda llegada, el viernes, vía aérea, al caribeño país sudamericano que enfrenta una severa crisis humanitaria.
Se trata de ayuda de emergencia consistente en medicinas y componentes para asistencia médica, explicó Maduro.
“Llegaron al país 65 toneladas de medicinas e insumos médicos provenientes de China. Agradezco la disposición y el compromiso del presidente Xi Jinping; en los próximos días recibiremos más cooperación. ¡Venezuela continúa derrotando el bloqueo imperial y avanza victoriosa!”, tuiteó el mandatario.
Respecto al cargamento humanitario, en declaraciones que formuló al recibir el avión chino que transportó los insumos, El Aissami también señaló que el régimen madurista espera más asistencia de esa naturaleza.
Es “el primer cargamento de varios que se inician, a partir de este momento”, expresó, entonces, a periodistas.
La ayuda llegó más de un mes después que el régimen madurista impidió el ingreso, vía terrestre, de toneladas de ayuda humanitaria estadounidense almacenada en ciudades de Brasil y Colombia limítrofes con Venezuela.
La acción opositora, programada para el 23 de febrero, fue frustrada cuando fuerzas de seguridad lanzaron fuerte represión en los puntos de las fronteras oeste y sur, impidiendo el ingreso de camiones cargados, básicamente, con alimentos no perecederos, medicinas, e insumos médicos.
La represión tuvo saldo de víctimas fatales, y heridos, de acuerdo con versiones periodísticas locales e internacionales.
Días antes, el régimen madurista cerró las fronteras terrestres, respectivamente, de 2,341 kilómetros (con Colombia) y 2,137 kilómetros (con Brasil).
Maduro sostiene, para justificar su negativa a que esa ayuda ingrese a territorio venezolano, por una parte, que Venezuela no la necesita, y, por otra, que se trata del preludio de una invasión militar estadounidense.
La crisis humanitaria, política, y de seguridad venezolana ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, incluyendo Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del constante éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.

