Es verdad que repartió dinero entre los mas pobres, pero lo mismo compró conciencias a su derredor mediante los dolares del petróleo. En ese delirio que solo los paranoicos dictadores latinoamericanos saben utilizar, mandó profanar la tumba de Bolívar sin recordar la sentencia del Libertador: “Todo aquel que profane mi tumba, tendrá duros sufrimientos y sus seguidores morirán en lotes”. ¿Fue un error fatal o una casualidad macabra? No tengo la respuesta, sólo la duda me asalta al ver esa fanfarria en un funeral mezcla de chabacanería e irrespeto, donde un enormemente mal educado y auto proclamado Presidente, se pone a despotricar contra todo y contra todos, con gestos amenazantes y enseñando a las claras lo que se avecina: el caos total.
Venezuela sin Chávez será peor, este era un títere de Cuba, pero lo amparaba el hecho de haber sido golpista y haberse responsabilizado del mismo. A Nicolás Maduro, quien no tiene pasado ni pizca de educación, se ve que lo esta manejando la seguridad cubana abiertamente. No sabemos lo que va a suceder, pero sea lo que sea, ha de ser peor. Por un lado ese triunfalismo enfermizo de una atomizada oposición que después de tantos años parece no escarmentar, y por el otro lado los nuevos ricos que defenderán a como de lugar el dinero y el poder que han arrancado en el nombre de una revolución irrisoria.
Me duele tanta gente inocente que sólo quiere vivir, esa enorme masa de venezolanos que miran con tristeza a uno y otro lado y no encuentran respuestas coherentes. Un ejercito prisionero de la guardia pretoriana castrista que no puede actuar, y una masa de holgazanes que aprendieron que era mas fácil aplaudir que trabajar. El destino de Venezuela es incierto, en ultima instancia solo los venezolanos podrán elegir la ruta.
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Alonso Mejía.