George Rodríguez EP. Estados Unidos decidió retirar la totalidad del personal que permanece en su embajada en Venezuela, informó, en una breve declaración difundida este martes, el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo.
“Los Estados Unidos retirarán esta semana todo el personal estadounidense restante de la Embajada de los Estados Unidos en Caracas, Venezuela”, anunció Pompeo, en el texto de dos párrafos dado an conocer por el Departamento de Estado.
Además de ampliar la reducción, en enero, del personal de esa representación diplomática, la nueva medida responde a la agudización de la crisis socioeconómica y política que afecta al caribeño país sudamericano, señaló el funcionario.
“Al igual que la decisión adoptada el 24 de enero de retirar a todas las personas dependientes y reducir el personal de la embajada al mínimo, la presente decisión refleja el deterioro de la situación en Venezuela, así como la conclusión de que la presencia de personal diplomático estadounidense en la embajada se ha convertido en una limitación para la política estadounidense”, precisó.
Esa medida, fue tomada, por el gobierno estadounidense, un día después de que el presidente de la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó, se autoproclamó presidente interino del país.
En inmediata reacción, el cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, calificó la autoproclamación como un intento de golpe de Estado con apoyo estadounidense, y anunció la ruptura de relaciones con Estados Unidos.
El anuncio de Pompeo fue conocido mientras persiste el masivo apagón iniciado el 7 de marzo, a nivel nacional, desperfecto que ha agudizado la dramática situación humanitaria que afecta a ese país de aproximadamente 30 millones de habitantes.
Venezuela registra, hace por lo menos cuatro años, una masiva crisis socioeconómica, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, según diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.

