George Rodríguez EP. La juramentación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para su nuevo período gubernamental se llevará a cabo ante el máximo organismo judicial, no ante el organismo legislativo, anunció este sábado, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello.
Maduro dará juramento, para el período presidencial 2019-2025, en la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) –ex Corte Suprema de Justicia-, en lugar de hacerlo en la Asamblea Nacional –parlamento unicameral-, precisó Cabello, al participar en un acto del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), cuya máxima dirigencia integra.
La Asamblea Nacional “carece de legitimidad por estar en desacato. Por esto, el presidente de la República, Nicolás Maduro, se juramenta ante el TSJ el 10 de enero”, dijo Cabello.
Creada constitucionalmente en 1999, en reemplazo del bicameral Congreso de la República, la Asamblea Nacional es, desde 2016, dominada por mayoría opositora, razón por la cual es desconocida por el régimen de Maduro, el cual, para neutralizar el peso opositor legislativo, instaló, mediante decreto presidencial, en 2017, la Asamblea Nacional Constituyente, encargada de redactar un nuevo texto constitucional y con facultades plenipotenciarias por encima del Poder Legislativo.
El organismo legislativo, el único poder del Estado venezolano que no es controlado por el régimen, es dominado por partidos de oposición, principalmente la Mesa de Unidad Democrática (MUD).
Por su parte, el nuevo presidente de la Asamblea Nacional, diputado opositor Juan Guaidó –elegido, este sábado-, afirmó que, al iniciar la semana próxima su segundo mandato consecutivo, Maduro se convertirá en usurpador del poder, ya que logró, el 20 de mayo del año pasado, la reelección mediante un proceso fraudulento.
Al respecto, el vicepresidente del Área Económica del gobierno, Tareck El Aissami, cuestionó las afirmaciones de Guaidó.
“La desastrosa derecha venezolana vive de show en show. El 10ENERO no es una fecha de ustedes; es la ratificación del mandato popular y el nuevo período constitucional del presidente @NicolasMaduro!! En VENEZUELA manda el PUEBLO!!”, escribió, en el primero de dos mensajes en la red social Twitter.
La nueva asunción presidencial de Maduro es un hecho irreversible, aseguró El Aissami.
“La derecha opositora venezolana de nuevo arrastra a sus poquísimos seguidores a un callejón sin salida. El 10 de ENERO el presidente @NicolasMaduro tomará juramento, y con él, la mayoría del pueblo que lo eligió. Hasta el 2025, @NicolasMaduro será PRESIDENTE!!”, tuiteó, a continuación.
Las declaraciones de Cabello, Guaidó, y El Aissami fueron formuladas un día después de que el Grupo de Lima, en una declaración emitida el viernes, al final de la reunión de cancilleres efectuada esta semana, anunció la decisión mayoritaria del bloque regional de desconocer la legitimidad del nuevo mandato presidencial de Maduro.
También plantearon que Maduro se abstenga de reasumir la presidencia.
México fue el único de los catorce países integrantes del grupo que no suscribió la declaración, en seguimiento a sus principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos y no intervención, tal como expresó, en el encuentro, su vicecanciller para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes.
Los firmantes del texto de 13 puntos contenidos en tres páginas indicaron que “instan a Nicolás Maduro a no asumir la presidencia el 10 de enero de 2019 y a que respete las atribuciones de la Asamblea Nacional y le transfiera, en forma provisional, el poder ejecutivo hasta que se realicen nuevas elecciones presidenciales democráticas”.
Los integrantes del organismo legislativo fueron legítimamente elegidos hace poco más de tres años, agregaron.
En ese sentido, los firmantes indicaron que “ratifican su pleno respaldo y reconocimiento a la Asamblea Nacional, elegida legítimamente el 06 de diciembre de 2015, como órgano constitucional democráticamente electo en Venezuela”.
Asimismo, plantearon la ilegitimidad de la elección presidencial llevada a cabo el 20 de mayo del año pasado, la que fue ganada por Maduro, quien obtuvo casi 68 por ciento de votos, de acuerdo con los resultados oficiales anunciados por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Ese proceso electoral, “carece de legitimidad por no haber contado con la participación de todos los actores políticos venezolanos, ni con la presencia de observadores internacionales independientes, ni con las garantías y estándares internacionales necesarios para un proceso libre, justo y transparente”, por lo cual, los países del Grupo de Lima “no reconocen la legitimidad del nuevo periodo presidencial del régimen de Nicolás Maduro, que se iniciará el 10 de enero de 2019”.
En inmediata reacción, la cancillería venezolana emitió un comunicado en el cual, en fuertes términos, rechazó la Declaración de Lima, y cuestionó lo actuado por quienes suscribieron el documento.
“La República Bolivariana de Venezuela expresa su mayor perplejidad ante la extravagante declaración de un grupo de países del continente americano que, tras recibir instrucciones del gobierno de Estados Unidos a través de una videoconferencia, han acordado a alentar un Golpe de Estado en Venezuela, en un hecho sin parangón en la historia de la región, al intentar desconocer tanto el Gobierno democráticamente electo, como a las instituciones legítimamente constituidas”, indicó, en un comunicado.
Maduro será juramentado constitucionalmente, para su segundo mandato consecutivo, aseguró el ministerio, en el texto de siete párrafos.
La cancillería venezolana también advirtió, a los países firmantes de la declaración, que el régimen madurista responderá, recíprocamente, a cualquier acción, de la naturaleza que sea, por parte de cualquiera de esas naciones.
Venezuela, “sabrá responder, a la luz del principio de la reciprocidad, a las acciones que individualmente decida tomar cada país, en la proporción correspondiente y en el terreno que cada uno escoja”, aseguró.
El Grupo de Lima toma su nombre de la capital de Perú, ciudad en la que fue creado, el 8 de agosto de 2017, para dar seguimiento, y buscar solución pacífica, a la crisis venezolana.
A los doce integrantes iniciales –Argentina, Brasil, Canada, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú-, se sumaron otras dos naciones –Granada, Jamaica-.
De acuerdo con diversos cálculos, aproximadamente tres millones de venezolanos se han desplazado, vía terrestre, a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, a causa de la severa crisis de Venezuela.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.


