George Rodríguez EP. Aviones militares de Estados Unidos comenzaron a llegar a Colombia, transportando más de doscientas toneladas de ayuda humanitaria para la limítrofe Venezuela, informaron, este sábado, medios de comunicación y la representación diplomática estadounidense en Colombia.
Dos de tres aeronaves iniciales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (United States Air Force, USAF) aterrizaron en el Aeropuerto “Camilo Daza”, en la oriental ciudad colombiana de Cúcuta, limítrofe con Venezuela, de acuerdo con las versiones periodísticas.
Los aviones C-17 transportaron, desde una base militar en la sudoriental ciudad estadounidense de Miami, 250 tonelada de asistencia humanitaria, proporcionada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (United States Agency for International Development, USAID) y consistente, entre otros componentes, en alimentos, medicinas, insumos médicos, y equipos de higiene, para casi 30 mil personas, incluidos algo más de tres mil niños, según las mismas fuentes.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Colombia informó, en un comunicado que tituló “Estados Unidos entrega asistencia humanitaria adicional en Cúcuta, Colombia para el pueblo de Venezuela”, sobre la llegada de los aviones militares a Cúcuta.
“Estados Unidos está respondiendo al pedido del presidente interino Juan Guaidó de ayudar a suplir las necesidades urgentes del pueblo de Venezuela (…) esta respuesta del gobierno en pleno es una demostración del compromiso de Estados Unidos con el pueblo de Venezuela”, señaló la embajada, en el texto que citó al portavoz adjunto del Departamento de Estado estadounidense, Robert Palladino.
Se trata de hacer frente a las necesidades más acuciantes de los sectores venezolanos que presentan más vulnerabilidad fruto de la severa crisis socioeconómica que hace años golpea, masivamente, a Venezuela, según la información estadounidense, de acuerdo con la cual la asistencia es resultado del esfuerzo coordinado con el gobierno colombiano y con representantes del autoproclamado presidente interno de Venezuela, el diputado opositor Juan Guaidó.
“Esta misión humanitaria enfatiza el firme compromiso y disposición de Estados Unidos para responder a la crisis política, económica y humanitaria causada por el hombre en Venezuela”, señaló Palladino, y agregó que “se tiene que permitir la entrada de esta asistencia humanitaria a Venezuela para que llegue a la gente que la necesita”.
El funcionario aludió así al hecho de que el gobierno del cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, está impidiendo el ingreso de la carga humanitaria, a territorio venezolano, por considerar que la ayuda no solamente no es necesaria sino que constituye el preludio a una invasión militar estadounidense.
Al igual que las cargas llegadas este sábado, el primer envío de ayuda estadounidense está almacenado en Cúcuta, a la espera de que el régimen madurista retire el bloqueo del binacional –y aun no inaugurado- puente Tienditas, que interconecta a esa ciudad colombiana y a la occidental y también fronteriza ciudad venezolana de Táchira.
Al dirigirse, el 12 de febrero, a una multitudinaria manifestación opositora en Caracas, la capital venezolana, Guaidó anunció que el ingreso de la ayuda humanitaria, desde Colombia, comenzará el 23 de este mes, y que la distribución estará a cargo de centenares de miles de voluntarios quienes se han registrado para ello.
La crisis socioeconómica, política, y de seguridad venezolana ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.


