Allan Madriz | EP. Por primera vez en América Latina, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) otorgó la nacionalidad costarricense a una persona apátrida, es decir, alguien que no ha sido reconocido como nacional por ningún país en el mundo.
El TSE informó que producto de la reforma del Reglamento del Estado Civil, realizada por este órgano electoral, Eloísa Castro Méndez, pudo concretar todos los trámites necesarios para obtener la nacionalidad costarricense y su cédula de identidad, con “los derechos legales y sociales que su condición de ciudadana le confiere”.
“Por no tener ese documento, aunque soy diabética, cuando iba enferma a los hospitales no me atendían… Ahora estoy feliz y le doy gracias a todos lo que me ayudaron, porque ahora puedo recibir atención médica”, explicó Castro.
Con este caso, Costa Rica se convierte en el primer país latinoamericano en contar con legislación sobre “apatridia” y en concretar el trámite del otorgamiento de nacionalidad.
Según estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas, en el mundo actualmente existen cerca de 10 millones de personas viviendo en estado de “apatridia”.


