Redacción| EP. Los jueces del Tribunal Supremo de Estados Unidos empataron en su decisión sobre las medidas migratorias del presidente, Barack Obama, por lo cual remitieron el caso a un tribunal inferior y dejaron en el limbo a casi cinco millones de inmigrantes indocumentados.
Esto representa un fuerte golpe para el mandatario y los millones de migrantes, quienes se habían beneficiado de medidas migratorias desde finales del 2014.
Los decretos ejecutivos de la administración de Obama iban dirigidos a jóvenes indocumentados y padres con hijos con residencia permanente o nacionalidad estadounidense.
Obama ha admitido que el actual Congreso, controlado por los republicanos, “obviamente no va a aprobar” una reforma migratoria y ha instado a tener un debate vigoroso al respecto durante la campaña para las elecciones presidenciales.
El objetivo de la acción ejecutiva migratoria de 2014 proclamada por el presidente Obama era proveer protección temporal a aproximadamente 5 millones de personas de la amenaza de la deportación.
Reacciones
La organización “Human Rights Watch” indicó que el caso deja a millones de inmigrantes indocumentados en el limbo y ante un riesgo persistente de sufrir abusos de derechos humanos.
“La acción ejecutiva habría marcado una diferencia concreta y diaria en la vida de millones de familias, a pesar de que también habría excluido a muchos otros inmigrantes que también son víctimas de leyes injustas e inhumanas”, explicó Antonio Ginatta, director de incidencia del Programa sobre Estados Unidos de Human Rights Watch.
La acción ejecutiva de Obama no era de ninguna manera una solución perfecta ni integral, señaló Human Rights Watch.
“El próximo presidente y el Congreso deberían proponer con urgencia reformas migratorias más amplias que protejan mejor los derechos”, manifestó Ginatta.
Se calcula que en Estados Unidos hay más de 11 millones de inmigrantes en situación irregular y cerca de la mitad son originarios de México.

