Irene Guzmán| EP. El primer partido de Rusia 2018 ponía en la cancha del Estadio Olímpico de Luzhniki a la selección anfitriona y a su similar de Arabia Saudita. Rusia era el favorito de este encuentro, por su condición de local, la cual hizo valer ante los árabes al imponerse con un marcador de 5 por 0.
Al inicio del encuentro, los equipos se veían muy parejos, un constante ida y vuelta, mostrando la buena condición física y rapidez de ambos conjuntos. Sin embargo, tras el primer gol de los rusos (12`) los asiáticos empezaron a decaer.
Para el final del los primeros 45 minutos, los árabes no lograron concretar las opciones de gol que tuvieron, y se fueron al descanso con dos goles en contra. El segundo gol de los europeos llegó del pie de Denis Cheryshev (43`), quien había entrado de cambio al minuto 24, tras la lesión de su compañero Alan Dzagoev.
En el segundo tiempo los anfitriones se siguieron viendo superiores, a pesar de que los de Arabia tenían mayor posesión del esférico. Al minuto 71 los rusos, a través de un buen cabezazo de Artem Dzyuba, quien aprovechó su altura, marcó el 3-0.
Ya sobre el tiempo regular, los rusos marcaron 2 goles más. El cuarto tanto llegaría, nuevamente, por quien fuera la figura del partido, Denis Cheryshev (90 + 1`), con un muy buen remate. Por último, al minuto 90+4, en un tiro libre Aleksandr Golovin, convertiría la quinta anotación.
Los árabes se vieron mal, con poca habilidad, malos pases y un portero con pocos reflejos. Por su parte los rusos logran una inyección de adrenalina y motivación para el próximo partido, el 19 de junio, contra la selección de Egipto.