Allan Madriz | EP. Oficiales del Servicio Nacional de Guardacostas se toparon el domingo con una tortuga marina que en su aleta derecha tenía atado un enorme estañón azul por medio de una cuerda.
El hecho se registró en el sector de Salsipuedes, en la Península de Osa, donde al efectuar su patrullaje en las costas del Pacífico, notaron la presencia del enorme estañón, sin embargo al acercarse, se percataron de la tortuga que se encontraba atada al recipiente.
Los oficiales, idenficados como Minor Mendoza y Pablo Bravo, se lanzaron al mar para tratar de socorrer al animal, que se encontraba “flotando a duras penas”, según el relato de los dos agentes.
Tras varios intentos, los dos oficiales procedieron a retirar el pesado estañón de la aleta de la tortuga marina y tras acompañarla y corroborar que podía continuar por sus propios medios, la dejaron marcharse varios minutos después.

