Rusia.- El presidente ruso Vladimir Putin, firmó un decreto donde permite que los refugiados ucranianos que llegaron al país huyendo de la guerra puedan trabajar y vivir por tiempo indefinido.
Anteriormente los refugiados tenían un plazo de permanencia en el país por 90 días y para poder trabajar debían contar con un permiso de trabajo, con esta medida las personas podrán trabajar sin contar el respectivo permiso.
Sumado a esto, el gobierno ruso ofrecerá pagos sociales para personas vulnerables, incluidos jubilados, discapacitados o mujeres embarazadas, que abandonaron Ucrania o los territorios separatistas a causa de la ofensiva.
Para esta medida el Kremlin pone varios requisitos como la toma de huella dactilares, fotografías, someterse a estudios médicos para descartar uso de drogas o alguna enfermedad infecciona.
El decreto también prohíbe la deportación de ciudadanos ucranianos, excepto aquellos liberados de prisión o aquellos que se considere que representan una amenaza para la seguridad de Rusia.
