George Rodríguez EP. El presidente costarricense, Carlos Alvarado, periodista de profesión, deploró, la tarde de este sábado, la violenta ofensiva gubernamental que la prensa sufre en Nicaragua.
“Como Presidente, y también como periodista, deploro la escalada de represión y la persecución a la prensa que en estos momentos se vive en Nicaragua”, escribió Alvarado, en la red social Facebook.
En el caso de la periodista nicaragüense-costarricense Lucía Pineda, jefa de prensa del canal informativo independiente de televisión 100% Noticias –detenida la noche del viernes, durante un allanamiento a las instalaciones centrales de ese medio-, el Consulado General de Costa Rica en Nicaragua activó los mecanismos de protección a nacionales, agregó.
“Nuestro Consulado General en Managua ha activado los mecanismos de protección de nacionales y se mantiene atento, en coordinación con la Cancillería, ante el caso de la periodista Lucía Pineda, que comparte la nacionalidad costarricense y nicaragüense”, informó.
Alvarado expresó, además, preocupación ante la crítica situación de los derechos humanos en ese país centroamericano limítrofe con Costa Rica.
“Reitero la preocupación de nuestro Gobierno por el grave deterioro de los derechos humanos en Nicaragua y abogo por el pleno respeto a las libertades de todas las personas”, señaló el presidente.
La declaración del mandatario fue conocida luego de que las instalaciones centrales de 100% Noticias fueron allanadas, la noche del viernes, acción policial y parapolicial en cuyo marco, además de Pineda, fueron detenidos Miguel Mora, director del medio, su esposa, Verónica Chávez, y un trabajador identificado como Joshep.
Versiones periodísticas locales indicaron, la mañana de este sábado, que Chávez fue puesta en libertad aproximadamente tres horas después, y que Mora fue conducido a un juzgado en Managua, la capital nicaragüense, donde le fueron tipificados cargos de terrorismo, mientras se desconoce el paradero lo mismo de Pineda que de Joshep.
La acción policial ocurrió una semana después de que otros cuatro medios de comunicación independientes fueron objeto de igual agresión.
Se trata de los programas periodísticos Esta Noche, y Esta Semana, el semanario Confidencial, y la revista Niú, dirigidos por el periodista Carlos Fernando Chamorro, cuyas instalaciones fueron violentamente allanadas el 14 de diciembre.
Simultáneamente, las respectivas sedes de varias organizaciones no gubernamentales –a las cuales les fue retirada, días antes, la personería jurídica-, sufrieron igual ataque.
En todos los casos, los efectivos de la Policía Nacional irrumpieron violentamente en los locales, causaron destrucción en las instalaciones, se apoderaron de equipo electrónico y documentación, y agredieron a quienes se hallaban en los lugares.
Las acciones represivas se enmarcan en la violenta crisis sociopolítica nicaragüense que, estallada el 18 de abril, ha cobrado por lo menos 545 vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado de ser masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-.


