La fracción del Partido Liberación Nacional (PLN) anunció que votará en contra de la adhesión de Costa Rica al Acuerdo Transpacífico (CPTPP), para evitar la quiebra de miles de familias productoras ante una competencia comercial desigual.
El grupo legislativo argumentó que la apertura de fronteras con naciones como Australia, Nueva Zelanda, Malasia y Vietnam concentra los beneficios en otros sectores, mientras castiga económicamente a las comunidades rurales del país.
“Esta decisión no surge de un capricho ni de un rechazo al comercio mundial; nace de la responsabilidad elemental de no sacrificar a quienes madrugan todos los días a sembrar la tierra y cuidar el ganado”, justificó la bancada liberacionista.
Los diputados detallaron que la importación libre de leche en polvo desde Nueva Zelanda quebrará a más de 28 000 fincas familiares en Coronado, San Carlos y Cartago, ya que el país oceánico produce a mitad de precio en comparación con los costos costarricenses.
Asimismo, la agrupación política advirtió que 3000 familias productoras de palma en el Pacífico Sur enfrentan la ruina ante los precios de Malasia, nación que ostenta costos operativos un 40 % menores.
El tratado también impactará a 10 000 familias ganaderas por la entrada de carne australiana, y a 40 000 caficultores y arroceros que sufrirán la llegada masiva de cosechas vietnamitas.
A esta desventaja los congresistas sumaron el colapso operativo de Puerto Caldera, infraestructura que encarece cualquier intento de exportación nacional hasta en un 30 %.
“Lo que limita nuestro crecimiento no es la falta de mercados, es el abandono del sector productivo”, recalcó la fracción liberacionista, tras recordar que Costa Rica ya posee 18 acuerdos comerciales vigentes con 54 países.
“Esta fracción tiene una posición firme: no vamos a permitir que se arriesgue la seguridad alimentaria ni el trabajo honesto de nuestros agricultores por firmar un acuerdo a ciegas”, comentaron los legisladores.
