El primer tiempo quizás el mejor de un clásico en muchos años. Cuando el Deportivo Saprissa tenía mejor suerte, fue la Liga Deportiva Alajuelense quien, a pesar de perder la cabeza en algunos momentos -muestra de ello fue que Salvatierra fuera expulsado después de la celebración del primer gol liguista-, tuvo su cuota de suerte.
Saprissa aprovechó jugadas de balón parado y puntilló con dos buenos goles, producto de una mayor concentración y fluidez en el juego. Fue Robinson quien, primero con un extraordinario salto y puntería de cabeza, luego con un buen tiro ante un rechazo, puso a Saprissa con un inesperado dos a cero en casa ajena.
Guevara hizo valer su técnica y maniobró de manera excelente ante erráticos defensores morados, para lograr no solo el penal del empate, sino además varias oprotunidades del equipo de Alajuela. Antes fue la mejor ficha de Alajuela, Pablo Gabas, quien colocó finamente -su estilo- un rebote en la cancha de Donny Grant.
El segundo tiempo empezó lento, calculado, pero poco a poco fue creciendo en intensidad, hasta que ambos equipos tuvieron chances con oportunidad. Pero fue Alejandro Castro, quien con fuerza en el área chica, logró de nuevo la ventaja para Saprissa.
Luego fue un empuje persistente de Alajuelense que encontró varias, pero sin consistencia. Van y vienen, partidazo en propuestas e intensidad.
Sánchez la tuvo para empatar pero la tiró afuera, pero además donde estaba el portero. Luego fue Alejandro Castro quien la tuvo pero también la falló estrepitosamente. Un juego muy parejo, Saprissa tuvo más claridad y estrategia, pero Alajuela puso el pundonor de un equipo grande.
Michael Barquero se gana la roja al final y le da a Gabas, en el último minuto, de empatar. El resultado fue un tiro duro y mal ubicado. Se terminó. Saprissa es el nuevo líder del fútbol nacional.

