El gobernante nicaragüense Daniel Ortega afirmó que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” para que la oposición no pueda alcanzar el poder, y anunció nuevas reformas legales para impedir que sus adversarios políticos vuelvan a disputar el Gobierno.
La declaración fue realizada ayer domingo 19 de julio durante un acto oficial por el 47.° aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado en la Plaza Juan Pablo II, en Managua.
“Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volverán a llegar al Gobierno. ¡Jamás, jamás, jamás!”, manifestó Ortega. Posteriormente, el mandatario fue más directo y aseguró: “Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones… para que por ahí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder”.
Ortega también anunció que su Gobierno trabajará con la Asamblea Nacional para impulsar nuevas leyes destinadas a impedir la reorganización política de la oposición.
“Vamos a trabajar con la Asamblea Nacional, y las organizaciones correspondientes, las leyes, porque hay que hacer las leyes que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias”, expresó.
El gobernante no detalló cuáles serían las reformas, pero adelantó que estas buscarían evitar que los opositores puedan volver a competir por el poder, incluso si reciben apoyo financiero del extranjero.
Las declaraciones suponen un reconocimiento abierto de la intención del régimen de impedir una alternancia política mediante elecciones. Ortega regresó a la Presidencia de Nicaragua en 2007 y, de acuerdo con el calendario electoral vigente, el país debería celebrar elecciones generales en 2027. Sin embargo, el sistema político nicaragüense ha sufrido un progresivo cierre de los espacios para la oposición.
En las elecciones de 2021, siete aspirantes presidenciales fueron encarcelados antes de los comicios, mientras varios partidos políticos fueron cancelados y las principales fuerzas opositoras quedaron fuera de la competencia.
Organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han denunciado la falta de condiciones para elecciones libres, competitivas y transparentes en Nicaragua.
