Allan Madriz | EP. La Sala Primera resolvió que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) deberá pagar ¢40 millones de colones a la familia de un trabajador del ICE que falleció en el año 2010 en el Proyecto Hidroeléctrico Pirrís.
La entidad estatal había elevado el caso ante la Sala Primera, después de que el Tribunal Contencioso Administrativo, declaró parcialmente con lugar la demanda contra el Instituto y ordenó el pago por daño moral a favor de la madre (¢20 millones), el padre y el hermano (¢10 millones para cada uno), así como los intereses legales hasta su efectivo pago.
El hombre, que trabajaba como artesano 1-A, para el ICE, en el Proyecto Hidroeléctrico Pirrís, falleció el 27 de marzo del 2010, cuando realizaba trabajos de desmonte de formaletas en la represa y sufrió una caída de aproximadamente 60 metros de altura, lo que le provocó la muerte inmediata.
La Sala Primera avaló la conclusión a la que llegó la sentencia del Tribunal´Contencioso Administrativo, la cual estableció que “…la prueba traída al proceso les llevó a la conclusión de que los andamios no eran colocados en forma horizontal, sino como en gradas disparejas entiéndase unos arriba otras abajo a mayor distancia de las formaletas que la dispuesta en el Manual de Procedimiento de Encofrado y Desencofrado”.
El ICE contaba con un plan de seguridad ocupacional, programas de capacitación, la obligatoriedad del uso de ciertos dispositivos de seguridad y otras medidas que garantizaban un trabajo eficiente sin riesgo a la integridad física.
No obstante, la Sala Primera indicó que esta situación no eximía al Instituto de la responsabilidad por la caída y muerte del trabajador.
