La Procuraduría de Ética reprochó la semana pasada a Liberman y Garnier por firmar cartas de recomendación a favor de la empresa Procesos Investigación y Asesoría, propiedad de la exasesora presidencial Florisabel Rodríguez, para beneficiarla en un contrato por ¢17 millones con la Refinadora Costarricense (Recope).
El informe señala que Liberman y Garnier incurrieron en violaciones a los principios de imparcialidad, rectitud y objetividad con la acción.
Por su parte, la presidenta Laura Chinchilla declaró que no sancionará a los funcionarios, y que no está bien castigar a los costarricenses paralizano los proyectos “porque simplemente tienen un desacuerdo con el Gobierno”.
Hasta Justo Orozco le dió la espalda al gobierno
El Partido Acción Ciudadana (PAC), el Movimiento Libertario, Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), el Frente Amplio y el mismo aliado del gobierno Justo Orozco, de Renovación Costarricense bloquearon ayer proyectos del Gobierno como el plan de transparencia fiscal, el de fortalecimiento de gestión tributaria y un préstamo que pretende hacer el Estado por $4.000 millones.
Solo el Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) considera que no es convenienteparar el debate de los proyectos, mientras que el diputado de Restauración Nacional Carlos Avendaño prefirió guardar silencio.
“Exigimos un actitud más firme y honesta”, dijo el jefe del frente Amplio, José María Villalta.
El gobierno asegura que el informe de la Procuraduría de la Ética no es concluyente para sancionar a Liberman y Garnier. El Periódicocr

