George Rodríguez EP. Aproximadamente doscientos salvadoreños se sumaron a los miles de migrantes quienes, desde mediados de octubre, se desplazan principalmente desde Honduras y el Salvador hacia Estados Unidos, informaron este lunes medios de comunicación del país centroamericano.
Se trata del cuarto grupo de personas quienes, ante la crisis en materia de seguridad y de oportunidades en su país de origen, optaron por realizar la difícil travesía de algo más de cuatro mil kilómetros hasta algún punto en la frontera terrestre que México y Estados Unidos comparten.
Los migrantes se reunieron, la noche del 17 de noviembre, en la capitalina Plaza Salvador del Mundo, desde donde se dirigieron, la mañana siguiente, a la Terminal de Autobuses de Occidente, donde abordaron las cuatro unidades de transporte que los conducirían a la occidental localidad de La Hachadura, fronteriza con Guatemala, en el extremo occidental del límite terrestre de 203 kilómetros entre ambos países.
Se trata del punto de ingreso a territorio guatemalteco, para continuar la ruta hacia México, y cruzar ese país con la esperanza de llegar hasta la frontera norte mexicana, e ingresar a Estados Unidos.
En el caso de este grupo, la mayoría de sus integrantes está formada por mujeres, niños y jóvenes.
El desplazamiento en masivos contingentes de migrantes constituye una modalidad de desplazamiento que ofrece, a los participantes, más seguridad que viajar solos o en pequeños núcleos familiares o de amigos, a lo largo de un riesgoso recorrido que es frecuentado por delincuentes y por corruptos agentes policiales.
Estos grupos –que han dado en denominarse “caravanas”- son hostilizados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien los ha etiquetado como un peligro para la seguridad de ese país ya que, según su percepción, entre los migrantes se desplazan delincuentes.
Ante la inclaudicable decisión de los migrantes, de avanzar hasta llegar a territorio de Estados Unidos, Trump ordenó, entre otras medidas, la militarización de la Frontera Sur de ese país –el límite terrestre de 3,155 kilómetros con México-.
La primera caravana de salvadoreños se incorporó a la Caminata del Migrante –integrada por unos siete mil migrantes, principalmente hondureños, incluidas mujeres, algunas de ellas embarazadas, y niños- que salió, el 13 de octubre, de la noroccidental ciudad de San Pedro Sula –el centro industrial maquilador textil de Honduras-.
El segundo contingente de salvadoreños –consistente en unas 1,700 personas-, salió el 31 de octubre, mientras la tercera caravana –en este caos, apenas medio centenar de personas- inició el 5 de noviembre el extenso recorrido, y casi dos semanas después, el cuarto grupo emprendió el camino.
El Salvador, Guatemala, y Honduras integran el Triángulo Norte de Centroamérica, una de las regiones más violentas a nivel mundial, donde los altos índices de inseguridad ciudadana, la extrema pobreza, y la ausencia de oportunidades empujan a miles de personas a emigrar, principalmente hacia Estados Unidos.


