Alonso Mejía. Para este martes fueron convocadas dos sendas marchas en Mangua, la capital nicaragüense, una en contra del canal interoceánico y otra de simpatizantes en apoyo al megaproyecto del Gobierno, con el que –según ha dicho- pretende “sacar de la pobreza” al país centroamericano.
La marcha de los opositores al canal interoceánico comenzó en la mañana para pedir la derogación de la ley que otorgó la concesión de construcción y administración del proyecto a la firma china HKND Group.
La manifestación recorrerá la carretera Norte hasta llegar a las instalaciones de la Asamblea Nacional, informaron los organizadores
Por la tarde, simpatizantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), realizarán una caminata, denominada “Caminando en Trabajo y Paz Unida Nicaragua Triunfa”, saliendo del Paseo de los Estudiantes y terminando en la Plaza de las Victorias.
Hasta esta tarde los medios de prensa no han reportado brotes de violencia en la capital.
El presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham) Roberto Sansón Caldera, hizo un llamado a que las manifestaciones transcurran pacíficamente, garantizando el derecho constitucional de los ciudadanos de expresarse libremente.
“Queremos hacer un llamado a que las marchas programadas se realicen con apego a las leyes, con civismo, sin ningún tipo de presiones a la libertad de expresión, la protección de los bienes públicos y privados y que no se caiga en provocaciones que pudieran traer sufrimiento a las familias nicaragüenses”, dijo Sansón.
El dirigente de AmCham dijo que es fundamental que la Policía Nacional “haga su trabajo actuando con profesionalismo, sin favoritismos de ningún tipo y garantizando la propiedad privada” y la vida de los manifestantes.
Sin embargo, dirigentes opositores han dicho a través de las redes sociales que la Policía Nacional está haciendo tranques y obstaculizando la marcha de caravanas de campesinos que han bajado del norte del país para manifestarse contra el canal.
Encuestas recientes han arrojado que la mayoría de los nicaragüenses están de acuerdo con la construcción del canal, que tendría un costo de 50 mil millones de dólares, y se espera genere 200 mil empleos directos e indirectos.


Alonso Mejía.