George Rodríguez EP. El gobierno de Nicaragua refutó, este jueves, la advertencia de su contraparte de Costa Rica en el sentido de que no procure generar ningún conflicto entre ambos países.
En ese sentido, la cancillería de Nicaragua aseguró, en nota dirigida a su similar de Costa Rica, que, al señalar lo que describe como la presencia de grupos delictivos que, desde territorio costarricense, operan en territorio nicaragüense, no es su intención generar ninguna controversia.
“Este ministerio reafirma que no es interés del Gobierno de Nicaragua, generar un conflicto artificial con Costa Rica, sino hacer un llamado al cumplimiento de sus compromisos internacionales a fin de que brinde las garantías en el resguardo de la frontera en el sector costarricense, para evitar que agrupaciones delincuenciales procedentes de Costa Rica ejecuten crímenes en territorio nicaragüense”, planteó en la nueva nota a la cancillería costarricense.
En ese sentido, volvió a mencionar el incidente armado que, según la versión oficial de Nicaragua, ocurrió este mes, en un sector del sureño departamento (provincia) nicaragüense de Río San Juan –fronterizo con Costa Rica-, entre efectivos de la Policía Nacional de Nicaragua e integrantes del grupo denominado “Banda El Jobo”, con saldo de cuatro agentes policiales fallecidos.
En respuesta a la anterior nota de Nicaragua –la segunda sobre el tema-, la cancillería de Costa Rica advirtió, el 22 de enero, a su similar de ese país, que no genere controversias artificiales con el propósito de distraer la atención respecto a la violenta crisis sociopolítica nicaragüense que persiste hace nueve meses.
Ello, en relación con la nota de protesta que la cancillería nicaragüense le dirigió, la semana pasada, respecto al tema de las bandas criminales.
“Ante la grave crisis política y social que desde abril pasado vive Nicaragua, Costa Rica advierte sobre todo intento de crear artificiales problemas o controversias, como medio para desviar la atención”, señaló, en el texto de seis párrafos, fechado el 19 de enero.
La cancillería Nicaragüense indicó, en su nota de este jueves, que ha basado su denuncia sobre información periodística, referida al tema, que minuciosamente examinó.
“Este ministerio, después de realizar una exhaustiva revisión al material noticioso al que se ha hecho referencia en notas anteriores, reitera el contenido” de sus dos notas previas sobre el caso, aseguró, en el texto de casi dos páginas.
Al respecto, volvió a mencionar un extenso artículo del diario estadounidense The New York Times sobre una casa, en territorio costarricense próximo a la frontera binacional, donde, según la interpretación nicaragüense, se aloja a integrantes de esos grupos.
La cancillería nicaragüense reiteró, igualmente, el planteamiento que incluyó en su nota anterior, respecto a la búsqueda, conjunta, de solución al problema de los grupos delictivos.
“Nicaragua reitera al gobierno de Costa Rica, la necesidad de establecer un mecanismo de coordinación bilateral acorde a las características que presenta el crimen organizado que actúa en toda la frontera”, indicó el ministerio, en alusión al límite terrestre de 309 kilómetros compartido por ambos países.
El intercambio de notas diplomáticas se desarrolla mientras persiste la violenta crisis sociopolítica nicaragüense que, estallada el 18 de abril, ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado de ser masiva -contra actividades públicas de oposición-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-, la que, más recientemente, se ha centrado en periodistas y medios de comunicación independientes lo mismo que en organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos.

