George Rodríguez EP. Los organizadores de la marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en Nicaragua, indicaron que la actividad se llevará a cabo, no obstante la posibilidad de que la manifestación sea reprimida.
La marcha, para cuya realización los organizadores solicitaron la autorización policial, está programada para llevarse a cabo la mañana del 25 de noviembre en Managua, la capital nicaragüense.
“Nos dijeron que el único procedimiento era recibir el documento”, informó, a medios de comunicación, la activista de derechos humanos Eveling Flores, dirigente de la Red de Mujeres contra la Violencia (RMCV), una de las personas quienes entregaron, el 21 de noviembre, en la sede de la Policía Nacional, la solicitud de autorización.
El trámite se cumplió a raíz de que la Policía Nacional informó recientemente que no permitiría la realización de ninguna manifestación que no cuente con su autorización.
Flores dijo, además, que el personal encargado de recibir la solicitud no indicó la fecha en que se daría respuesta al documento referido a la iniciativa conjunta de la coalición opositora Unidad Azul y Blanco (UNAB) y la Articulación Feminista.
“Nos dirigimos a ustedes en nombre de ciudadanos que formamos parte de la Unidad Nacional Azul y Blanco para hacer de su conocimiento que hemos tomado la decisión de ejercer nuestro legítimo derecho a movilizarnos y manifestarnos públicamente en la ciudad de Managua el día 25 de noviembre”, indicaron en el texto cuyo destinatario es la policial Dirección de Seguridad Pública.
Poco después de entregada la carta, la activista de derechos humanos Ana Quiroz dijo a la Agencia Alemana de Prensa (DPA) que “la manifestación se llevará a cabo pese a los temores de represión por parte de la Policía sandinista y de las fuerzas de choque gubernamentales”.
Por su parte, Juan Sebastián Chamorro, uno de los firmantes del texto, informó, a periodistas, que la solicitud es respetuosa y ceñida a la legalidad.
“El argumento era que no había permiso (policial). Entonces, aquí estamos solicitando, respetuosamente, el permiso, de acuerdo a las leyes, y vamos a ver qué dicen”, declaró Chamorro.
Asimismo, el empresario opositor José Dolores Blandino, quien aunque no firmó el texto acompañó a los dirigentes a cumplir el trámite policial, informó que en el documento se incluyó la solicitud de presencia policial, en el recorrido de la marcha, para garantizar la seguridad de los participantes.
“Somos democráticos y estamos pidiendo que nos faciliten el permiso. Queremos cumplir con todos los requisitos que se tienen que dar para que nuestro pueblo siga manifestándose pacíficamente, a como lo hemos hecho hasta el día de hoy. Dios quiera que no se nos infiltren. Es más, vamos a pedir apoyo a la Policía, para que nos garanticen que no tengamos infiltrados”, señaló el empresario.
La marcha está programada en el contexto de la violenta crisis sociopolítica que hace más de siete meses afecta a Nicaragua, con saldo de centenares de víctimas fatales, heridos, detenidos y procesados, y desaparecidos.
En el marco de la situación, la RMCV emitió, el 5 de junio, una declaración de condena contra la violencia en general y contra la dirigida a las mujeres.
“Acompañamos y hacemos nuestro el dolor de las mujeres nicaragüenses y de la población en general que día a día continúa siendo agredida por las fuerzas policiales y grupos parapartidarios armados que incrementan la represión”, señaló.
La red formuló, entonces, un llamado a las organizaciones internacionales de derechos humanos, a proporcionar apoyo a las nicaragüenses.
“Exhortamos a todas las organizaciones regionales e internacionales de protección de los DDHH a apoyar decididamente a las mujeres y la población de Nicaragua”, planteó.
La RMCV emitió la declaración seis días después de que una multitudinaria manifestación para marcar el Día de la Madre –que en Nicaragua se conmemora anualmente el 30 de mayo-, en apoyo a las mujeres quienes perdieron hijos en el marco de la violencia, fue reprimida por fuerzas policiales y grupos progubernamentales armados.
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, marca el asesinato, en 1960, de las hermanas María Teresa, Minerva, y Patria Mirabal, opositoras a la dictadura (1930-1961) que Rafael Leonidas “El Jefe” Trujillo encabezó en República Dominicana.
La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró, en 1999, el 25 de noviembre como Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Seis años antes, la Asamblea General aprobó la “Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer”.



