George Rodríguez EP. El Ejército de Nicaragua que no permitirá la existencia de grupos paramilitares, cualquiera sea su ideología, aseguró, en declaraciones publicadas la tarde de este domingo, el portavoz de la fuerza armada, coronel Álvaro Francisco Rivas.
“Todo lo que actúe en contra de Ley expresa, debe responder por sus actuaciones e ilícitos ante las autoridades competentes”, dijo Rivas, interrogado al respecto por el periódico nicaragüense El Nuevo Diario (END).
La fuerza militar actuará para impedir que grupos paramilitares actúen en el país centroamericano, aseguró, además, el vocero.
El ejército nacional “no va a permitir civiles armados de ningún lado”, señaló Rivas, a END.
El jerarca militar indicó, asimismo, que la Ley 510 –Ley Especial para el Control y Regulación de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos, y Otros Materiales Relacionados-, vigente desde 2005, reglamenta la posesión de armas por parte de civiles.
“En el tema de tenencia y portación de armas de uso civil y restringido la Ley 510 establece cómo debe proceder las autoridades en ellas declaradas como competentes”, precisó, en referencia a la legislación que, entre otras disposiciones, designa a la Policía Nacional como autoridad de aplicación.
Al respecto, END señaló el hecho de que, en el marco de la violenta crisis sociopolítica que hace nueve meses golpea a Nicaragua, grupos armados progubernamentales han participado, libremente, en acciones de represión policial antiopositora, sin que la fuerza armada haya intervenido.
“Durante más de seis meses, civiles armados progobierno han actuado contra la población, y el Ejército no los ha desarmado como han pedido los ciudadanos. Sobre por qué el Ejército no ha actuado todo ese tiempo, el coronel Rivas no dio ninguna respuesta”, informó el diario.
La consulta fue formulada a raíz de la reciente difusión, en redes sociales, de un material audiovisual que muestra a un grupo armado irregular expresándose a favor del gobierno y contra la oposición.
“Este fin de semana circuló en redes sociales un vídeo en el cual un grupo de civiles fuertemente armados y con el rostro cubierto, autodenominado ‘Frente Oriental Cándido Pérez Marcía’, da a hacia quienes sean opositores”.
El video muestra a un numeroso grupo de personas armadas, con el rostro cubierto, de pie en un área rural no determinada, mientras un integrante del grupo lee la declaración.
“Estamos convencidos de que el enemigo sigue siendo el mismo: ese burgués, ese traidor, ese que vende a su Patria, ese manipulador, ese lamebotas del imperio norteamericano, de la información que causa miedo, terror, a nuestro pueblo”, lee, gritando, para agregar que, “a todos ellos, les decimos, firmemente: aquí está el Frente Oriental”.
Las declaraciones del portavoz militar fueron publicadas luego de que la Policía Nacional de Nicaragua informó, la semana pasada, sobre dos choques armados que tuvieron lugar en el sureño departamento (provincia) nicaragüense de Río San Juan –que limita con Costa Rica-.
De acuerdo con la información difundida por esa fuerza de seguridad, mediante comunicados, respecto a los dos incidentes conocidos la semana pasada, en ambos hechos estuvieron involucrados agentes policiales e integrantes de una banda dedicada a delitos tales como abigeato, asesinato, narcotráfico.
Según la versión policial, el grupo delictivo, que tiene base en territorio costarricense próximo al límite terrestre binacional de 309 kilómetros, cruza esa frontera, comete delitos en territorio nicaragüense, y regresa a su base.
La versión fue desmentida por el director de la Policía de Fronteras de Costa Rica, el comisionado Allan Obando, quien aclaró que la fuerza de seguridad a su cargo mantiene permanente vigilancia sobre el límite, y que, en territorio costarricense, no se ha asentado ningún grupo que lleve a cabo acciones armadas en Nicaragua.
Por su parte, al informar, al inicio de la semana pasada, sobre el primer incidente, y luego de citar el comunicado policial correspondiente, END señaló que, de acuerdo con habitantes del sector donde ocurrió ese hecho, en realidad se trató de un enfrentamiento de fuerzas policiales y del Ejército de Nicaragua, con integrantes de un grupo armado, de oposición al gobierno nicaragüense, que se denomina Unidad de Resistencia Nacional (URN).
Ambos choques armados ocurrieron mientras Nicaragua es afectada, hace nueve meses, por una violenta crisis sociopolítica.
Estallada el 18 de abril, la dramática situación ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado de ser masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-, la que está actualmente centrándose en periodistas y medios de comunicación independientes lo mismo que en organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos.


Alonso Mejía.