George Rodríguez EP. Más de siete mil efectivos militares de Estados Unidos estarán ubicados en bases militares localizadas en tres estados fronterizos con México, a la espera de su desplazamiento final a los largo del límite terrestre que ambos países comparten, se informó oficialmente este viernes.
Las tropas habrán terminado de ubicarse, para el inicio de la semana próxima, en instalaciones militares en los estados de Arizona, California, y Texas, indicó el vocero Michael Kucharek.
Se trata de 5,239 soldados en servicio activo quienes se sumarán a los 2,100 efectivos de la Guardia Nacional ya desplazados, precisó Kucharek, quien explicó que las tropas aguardarán, en esos lugares, a ser movilizados a sectores estadounidenses no revelados de la frontera binacional de 3,155 kilómetros.
De acuerdo con lo explicado por el vocero militar, se trata de un “pre-posicionamiento” de los soldados, a la espera de enviarlos a sus destinos definitivos.
La movilización militar obedece al avance, por territorio mexicano, de miles de migrantes centroamericanos –mayoritariamente hondureños, incluidos niños y mujeres- quienes, en procura de seguridad y oportunidades laborales, se dirigen a Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, se ha pronunciado en fuertes términos contra esas personas, afirmando que el masivo contingente de migrantes –principalmente personas indocumentadas- incluye a pandilleros y otros delincuentes.
Mediante mensajes difundidos en la red social Twitter, Trump les ha advertido que su ingreso a territorio estadounidense, en condición de migrantes indocumentados, no será permitido, y que su avance será detenido, en la frontera sur –con México-, por miles de tropas militares.
“Nuestros militares son movilizados en la Frontera Sur. Muchas más tropas vienen. NO permitiremos que estas Caravanas, que además están constituidas por algunos delincuentes muy malos y miembros de pandillas, entre a Estados Unidos. Nuestra Frontera es sagrada, deben ingresar legalmente. DEVUÉLVANSE!”, escribió el mandatario, en uno de los textos que, sobre el tema, tuiteó el 31 de octubre.
Trump aludió así a la Caminata del Migrante, cuyos aproximadamente siete mil participantes iniciaron la marcha 18 días antes, en Honduras, y al contingente, de aproximadamente dos mil a tres mil personas, salido, hace algunos días, de El Salvador.
También dijo que los participantes en la marcha se enfrentaron a efectivos militares mexicanos en la frontera norte de Guatemala –el límite terrestre de 962 kilómetros de ese país con México-.
“Las caravanas están integradas por algunos combatientes y personas muy fuertes. Se enfrentaron con fuerza y alevosía a México en la Frontera Norte antes de cruzar a la fuerza. Soldados mexicanos heridos, fueron incapaces, o no quisieron parar Caravana. Tendrían que pararlos antes de que lleguen a nuestra Frontera, pero no lo harán!”, indicó en el otro mensaje.
Dos días antes, por la misma vía, el gobernante reafirmó su visión negativa de los integrantes de la Caminata del Migrante.
“Muchos Miembros de Pandillas y alguna gente muy mala están mezclados en la Caravana que se dirige a nuestra Frontera Sur. Por favor, regresen, no podrán ingresar a Estados Unidos a menos que pasen por el proceso legal. Esto es una invasión a nuestro País y nuestros Militares están esperándolos!”, escribió, entonces.
La Caminata del Migrante –que incluye a mujeres, algunas embarazadas, y niños- salió el 13 de octubre de la noroccidental ciudad de San Pedro Sula –el centro industrial maquilador textil de Honduras- rumbo a Estados Unidos.
Los participantes en la marcha huyen de la violencia y la falta de oportunidades que afectan a Honduras, país que, junto con El Salvador y Guatemala, integra el Triángulo Norte de Centroamérica –una de las regiones más inseguras, a nivel mundial-.
Al grupo original se ha sumado el contingente salvadoreño, que también avanza, por territorio mexicano, hacia Estados Unidos.


