La segunda fase es la fase de ilusión, se han calmado las aguas, el tico sigue indignado pero no enojado. Es necesario realizar acciones a corto y largo plazo, no podemos permitir que esto siga así. Muchos crean su movimiento de protesta (las redes sociales facilitan la tarea), otros hacen un llamado a la organización y la lucha continúa. Al final no se habla de acciones concretas, de un cronograma, de un proyecto, el tico prefiere visualizarse sentado en la silla presidencial y solucionando todos los problemas del país, o bien, auxiliado por el mesías de su preferencia, que puede ser de origen religioso, político o hasta de ficción.
La tercera fase es la resignación y el olvido. El tico no ve cambios a corto plazo, pregunta si alguien ya dio el primer paso y nadie responde. El sabroso licor, sus deportistas favoritas, las citas románticas y la vida personal son más importantes… Así son las cosas, que podemos hacer, me resigno y mejor me callo.
Ocasionalmente, otra mala noticia ocasiona que el tico promedio regrese a la primera fase, olvidando por completo todos sus proyectos o planes de la última segunda fase por la que anduvo. Es muy probable que un tico regrese a primera fase, ya que las malas noticias son una constante en los medios tradicionales, y la crisis económica hace que la tercera fase no sea tan placentera.
El Periódicocr
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