William Aguilar | EP. Uno de los datos más controversiales sobre la reconstrucción del nuevo muelle de Moín, a cargo de APM Terminals es la importación desde México de 5.8 millones de toneladas de piedra para su construcción.
Esa cantidad increíble de piedras (una tonelada es mil kilogramos) vendría desde el Pacífico mexicano, llegando a Costa Rica por Puerto Moreno, en Puntarenas desde donde la carga sería trasladada por furgones hasta Limón.
Así desplazarían las filas de camiones por las carreteras costarricenses, cada uno cargado con 25 toneladas de piedra. Se calcula que necesitaría unos 232 mil viajes de camión para transportar tal cantidad de materiales.
La empresa holandesa Van Oord Bam, casa matriz de APM Terminals, informa que tomó la decisión de importar la piedra luego del cierre del Tajo Asunción (de donde iban a sacar la piedra) por problemas relacionados a los papeles de propiedad.
Estos datos fueron aportados por William Lizano y Róger Barboza, al programa radial Hablando Claro, a cargo de Vilma Ibarra. Ellos son representantes de la empresa Ecoproyecciones, la cual iba a encargarse de la extracción en Tajo Asunción.

