La Iglesia Católica se manifestó en contra de un proyecto de ley para trasladar al lunes el disfrute de cinco feriados nacionales.
La propuesta (expediente 25.593) reforma el artículo 148 del Código de Trabajo para que los feriados de pago obligatorio del Día de Juan Santamaría (11 de abril) y de la Anexión del Partido de Nicoya (25 de julio), así como los feriados de pago no obligatorio del Día de la Virgen de los Ángeles (2 de agosto), el Día de la Persona Negra y la Cultura Afrocostarricense (31 de agosto) y el Día de la Abolición del Ejército (1 de diciembre) se trasladen al lunes siguiente.
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La propuesta es impulsada por el chavista Wilson Jiménez.
Ante la propuesta, la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR) asegura que el 2 de agosto (Día de Nuestra Señora de Los Ángeles) confluye “un hecho histórico y una celebración religiosa del culto católico”, por lo que dicha celebración “no tendría sentido en otro día por voluntad de un poder externo a la Iglesia Católica que tiene autonomía para regular y conservar su liturgia” y si bien, Jiménez manifiesta que “es solamente el disfrute del feriado lo que se traslada”, en cuanto a los feriados religiosos es esencial que se conserven el mismo día que la Iglesia los celebra, como es el caso del Jueves y Viernes Santo que se mantendrían igual.
“El solo hecho de la Romería a Cartago para coincidir con el 2 de agosto, fiesta nacional de la Virgen de los Ángeles, es un motivo suficiente para no trasladar el disfrute de un día que marca un punto de llegada a una celebración que visibiliza la fe cristiana, la cohesión social y la memoria común de los costarricenses, al punto de calcular un estimado de dos a tres millones de peregrinos al año para los días previos al 2 de agosto. Como es sabido, muchos de esos peregrinos aprovechan el feriado para descansar y reponer fuerzas luego de su caminata a Cartago”, señaló la Cecor.
La Iglesia señaló que ya existió una propuesta similar (expediente 24.274) que fue rechazado por un criterio negativo de mayoría en la Comisión de Asuntos Sociales.
En su momento, los diputados que rechazaron esta modificación a la reforma de ley, indicaron que antes que el incentivo del turismo estaba la memoria colectiva, la cohesión social y la ritualización del tiempo que recomienda una pausa el propio día de la efeméride para fortalecer la memoria social.
