George Rodríguez EP. La Iglesia católica opta permanentemente por la justicia y el diálogo, por encima de agresiones y críticas, aseguró este sábado el obispo Carlos Avilés, en el marco de una masiva manifestación pacífica llevada a cabo en apoyo a la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).
Los templos católicos siempre reciben a quienes lo requieran, planteó el sacerdote, asesor de la Comisión de Mediación y Testigo del Diálogo Nacional, integrada por cinco de los 10 miembros de la CEN en un esfuerzo por hallar solución negociada a la violenta crisis sociopolítica que hace más de tres meses convulsiona a Nicaragua.
“La Iglesia Católica, aunque salga maltrecha, aunque la critiquen, siempre será opción por la justicia y el diálogo”, aseguró Avilés, encargado, por el presidente de la CEN y arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, de dar la bienvenida, en la Catedral Metropolitana, a los cientos de participantes en la “Peregrinación por nuestros obispos, defensores de la verdad y la justicia”.
La manifestación fue organizada por los grupos opositores Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y Movimiento Grito por Nicaragua.
“Como Jesucristo, que estuvo dispuesto a poner la otra mejilla, nuestros templos siempre van a estar abiertos para todo aquel que tenga necesidad. La iglesia siempre tendrá la opción por el diálogo, aunque sea criticada”, aseguró Avilés, durante el acto de culminación de la marcha, en la catedral en Managua, la capital nacional.
Por su parte, Jean Carlos López, dirigente de la Coalición Universitaria, sector integrante de la alianza opositora, destacó el hecho de que, sin perjuicio de los riesgos implícitos, los obispos y otros sacerdotes desempeñan un papel destacado en el liderazgo de la oposición al gobierno del presidente nicaragüense, Daniel Ortega.
“Ustedes, obispos y sacerdotes, sin pensar en ustedes mismo, ni en su seguridad, se han puesto al frente del pueblo”, expresó.
La manifestación tuvo la participación masiva de nicaragüenses portando banderas nacionales y del Vaticano, así como pancartas en las que fue posible leer consignas tales como “Gracias obispos valientes por estar con tu pueblo”, y “Ortega y Murillo, el pueblo te aborrece” –en alusión al mandatario y a su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo-.
Igualmente, corearon consignas, entre las que se destacaron: “Viva Nicaragua! Viva la iglesia católica! Vivan los sacerdotes”, “Patria libre y vivir!”, “Nuestra Iglesia quiere justicia y paz!”.
Simultáneamente, en otro sector de Managua, simpatizantes del gobierno llevaron a cabo una marcha, también pacífica, en apoyo a la administración Ortega-Murillo.
En este caso, integrantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), trabajadores estatales y efectivos de la Policía Nacional marcharon, además, para repudiar a los “golpistas” –la definición gubernamental de los opositores, a quienes Ortega atribuye participación en un esfuerzo por derrocarlo-.
Los participantes en la manifestación oficialista, convocada por el gobierno, corearon apoyo a la gestión del mandatario, la que describieron como el “proceso revolucionario encabezado por el comandante Daniel Ortega”, en alusión a su desempeño, durante la década de 1970, como comandante del entonces guerrillero FSLN y la lucha armada que derrocó, en Julio de 1979, al general Anastasio Somoza Debayle.
En el caso de la marcha eclesiástica, debido a aspectos de seguridad, los 10 obispos se abstuvieron de participar.
La Iglesia católica –obispos, otros sacerdotes, varios templos- han sido objeto de agresión –desde insultos y golpes a religiosos, incluido el obispo Silvio Báez, herido en un brazo, hasta ataques a balazos con armas de fuego contra parroquias- por parte de fuerzas parapoliciales progubernamentales, lo que Ortega ha desmentido reiteradamente.
Las manifestaciones de este sábado se enmarcaron en la violenta crisis sociopolítica que en algo más de tres me4ses ha cobrado casi 450 víctimas.
También ha causado por lo menos dos mil heridos, detenidos, y desaparecidos, así como extenso daño a la economía nacional.


