
William Aguilar | EP. Recientemente se ha viralizado la moda de poner nombres (o más bien sobrenombres) a distintos sitios en los mapas de Google, hechos que han sido reproducidos por distintos medio de comunicación, tanto nacionales, como internacionales.
Pero esto no es más que una serie de bromas de mal gusto, ya que cualquiera puede ubicar en dichos mapas lo que se le plazca, como por ejemplo muchos lo hacen con “mi casa” y dándole click en el punto donde se ubica su vivienda.
Una vez que el usuario decide ubicar cualquier sitio determinándolo con algún nombre o epíteto, tan solo es necesario poner el buscador de GoogleMaps, y este lo redirige al lugar citado.
De esta forma han surgido una serie de bromas de mal gusto, como poner apodos a estadios de fútbol, como lo informara el sitio de noticias falsas y comedia El Deforma.
Pero todavía peor es el caso de reciente del desafortunado chiste en el que alguien puso: “Nigger House” (la casa del negro, de forma despectiva) indicando la Casa Blanca (Casa presidencial norteamericana), en alusión a Barack Obama, tal como lo informara la BBC.
Las autoridades de Google han mostrado su preocupación por esos caso y aseguran que están trabajando para evitar futuras confusiones.
Según comprobó elperiodicocr.com, añadir el nombre a un lugar es tan fácil como entrar a GoogleMaps, buscar en la parte inferior donde dice: “informar de un error”, darle click, luego se entra a “añade un lugar que falta”. Se indica el nombre nuevo, se especifica la categoría de sitios y luego se arrastra el marcador rojo al lugar y listo.
Cualquiera es capaz de poner un nombre u otro en diferentes partes del mundo tan solo dando un par clicks, algo que ha ayudado mucho al desarrollo de estos mapas, pero que puede ser contraproducente por la falta de respeto de algunos usuarios.

