George Rodríguez EP. Haití continúa paralizado, este miércoles, por una huelga iniciada el fin de semana en apoyo a la exigencia de que se aclare un caso de corrupción y de que el presidente de ese isleño país caribeño, Jovenel Moïse, renuncie.
La represión contra las manifestaciones registradas también desde el fin de semana ha resultado en por lo menos 11 víctimas fatales, así como decenas de heridos y detenidos.
En tal contexto, un mensaje presidencial a la nación, programado para la noche del martes fue postergado “por fallas técnicas”, indicó, este miércoles, a periodistas, el asesor presidencial Renald Lubériece, quien informó que la alocución sería difundida este día.
Las manifestaciones –iniciadas a mediados de este año- son convocadas por sectores de oposición que exigen, al gobierno de Moïse que aclare el manejo supuestamente fraudulento de aproximadamente dos mil millones de dólares de Petrocaribe.
El desvío de esos fondos se habría producido durante la administración del presidente haitiano (2011-2016) Michel “Sweet Micky” Martelly, de acuerdo con una investigación llevada a cabo por el Senado de ese país.
Petrocaribe es un programa financiado por Venezuela, para que países latinoamericanos –incluidas varias naciones caribeñas-, adquieran petróleo, a ese país sudamericano, en favorables condiciones de pago.
En un mensaje que dirigió el 18 de noviembre –poco antes del inicio de le huelga-, a la nación, Moïse llamó a la instalación de diálogo.
Sin embargo, sectores de la oposición sostienen que el diálogo con Moïse no es posible, y que el mandatario debe renunciar para que el caso de Petrocaribe se investigue exhaustivamente.
Esos sectores consideran que la candidatura presidencial de Moïse fue decidida por Martelly.
Moïse perdió el control del país, por lo que “tiene que abandonar el poder”, aseguró, a periodistas, el dirigente opositor André Michel, quien advirtió que “no podemos permitir más muertos, más inestabilidad. El juicio Petrocaribe no es posible con Jovenel Moïse como presidente. Él es un obstáculo para el proceso. El presidente tiene que aceptar que el pueblo no quiere que él permanezca en el poder”.
Haití registra algunos de los más críticos índices socioeconómicos, ya que, de sus aproximadamente 10.8 millones de habitantes, un 80 por ciento de los cuales está en situación de pobreza –mientras aproximadamente 25 por ciento padece pobreza extrema-, y subsiste con menos de dos dólares diarios.
La pobreza y la marginación son rasgos históricamente característicos de ese país, que ha sido reiteradamente golpeado por fenómenos naturales destructivos –tales como huracanes y terremotos- y permanentemente perjudicado por corrupción, inestabilidad política, y violencia.





