El Poder Ejecutivo remitió a la Asamblea Legislativa el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica y Israel.
El acuerdo comercial entró a la corriente legislativa bajo el expediente 25.442.
Según el texto, el objetivo es la atracción de inversión, con el objetivo de reducir la dependencia de un número limitado de mercados, avanzar con “socios que cuentan con plataformas amplias y consolidadas”.
De ese modo, el TLC considera a Israel como un Estado “que ha consolidado una estrategia de inserción inetnacional orientado a ampliar y diversificar su presencia en mercados globales, fortaleciendo su estrategia de comercio exterior y sus vínculos con distintas regiones”.
“La relación bilateral con Israel presenta un alto potencial para nuestro país. La profundización de vinculos comerciales abre oportunidades para atraer inversión de alto valor agregado, especialmente en tecnología, contribuyendo a la sofistificación de la economía costarricense y a la generación de empleo de calidad”, señala el documento remitido al Congreso.
Así, el TLC se compone de 20 capitulos relativos a acceso de mercados, reglas de origen, facilitación de mercado, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstaculos técnicos al comercio, medidas comerciales correctivas, inversión, servicios, comercio digital, contratación pública, propiedad intelectual, pequeñas y medianas empresas, cooperación, competencia, solución de controversias, asuntos institucionales (preámbulo, disposiciones iniciales, transparencia, administración del acuerdo, excepciones y disposiciones finales).
Dentro de las exclusiones del TLC se encuentran la carne de res, pollo, filetes congelados (tilapia, bagre, truchas, dorados entre otros).
Lo mismo con camarones, productos lácteos, papa cebolla, café, arroz, aceites vegetales, azúcar, chocolates, tubos plásticos, cajas, bolsas plásticas, tableros y artículos de madera incluyendo muebles y perfiles entre otros.
Igualmente, se establece que cada parte otorgará “trato preferencial” a las mercancías del otro país y no se podrá incrementar un arancel aduanero existente o adoptar nuevos. Más bien, se deberán reducir o eliminar los aranceles aduaneros.
Durante el 2025, las exportaciones ticas a Israel alcanzaron $25.9 millones concentradas principalmente en piña (fresca y congelada), café, partes y accesorios de instrumentos y aparatos para detección de radiaciones o para medida de magnitudes eléctricas, así como de dispositivos médicos.
Por su parte, desde Israel, se importaron insecticidas, dispositivos médicos, tarjetas inteligentes, fungicidas, herbicidas, inhibidores de germinación, reguladores del crecimiento de las plantas, contadores de líquido, láminas y placas de plástico, abonos minerales, semillas, frutos y esporas para la siembra. Las importaciones sumaron $35.8 millones

