
Alonso Mejía. Los padres de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa (sur de México), aseguraron el lunes que las fallas en la investigación oficial del caso denunciadas por forenses argentinos, echan por tierra la “verdad” de la fiscalía sobre la masacre e incineración de las víctimas.
“Para nosotros queda claro que la verdad histórica cae a pedazos por parte del gobierno federal. No nos equivocamos cuando decíamos que no confiábamos en la teoría del gobierno”, dijo en una conferencia de prensa Felipe de la Cruz, vocero de los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos.
El Equipo Argentino de Antropología Forense, EAAF, que coadyuva en la investigación, publicó un informe de seis puntos en el que señala inconsistencias y fallas en las pesquisas, que obligan a mantener abierta la investigación.
Por su parte la fiscalía asegura que los jóvenes fueron masacrados y posteriormente incinerados, y acusó al EAAF de “pretender sembrar la duda” en la investigación. Según la procuraduría, sus conclusiones están sustentadas en 487 peritajes y declaraciones de más de 30 de casi cien detenidos.
Un nutrido grupo de familiares de los 43 estudiantes posó frente a la prensa con las fotos de sus hijos. “Creen más en las declaraciones de los asesinos que en las evidencias científicas”, indicó de la Cruz refiriéndose a las autoridades.
Los padres mostraron 11 tomos de los 80 que comprenden el expediente, que esperan se haga público, y ofrecieron todo su respaldo al grupo de argentinos y responsabilizaron al gobierno mexicano por su seguridad.
Los 43 jóvenes desaparecieron en la ciudad de Iguala, estado de Guerrero al sur de México, y según la fiscalía, policías corruptos locales los entregaron a sicarios del cártel narcotraficante Guerrero Unidos, que los asesinaron e incineraron sus cuerpos en un basurero del municipio de Cocula, para luego arrojar los restos en un río cercano.
Un prestigioso laboratorio de Austria identificó a través de pruebas de ADN los restos de una sola de las víctimas y aseguró que, debido al elevado estado de calcinación, no pudieron determinar la identidad de los demás restos recibidos

